La Contraloría General de la República emitió una advertencia a la Superintendencia Nacional de Salud (SNS) ante el deterioro crítico y sostenido de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) bajo intervención forzosa administrativa.
Entre las entidades analizadas se encuentran Coosalud, Famisanar, Capresoca, Savia Salud, Asmet Salud, Emssanar, SOS y Nueva EPS.
El órgano de control evidenció que las intervenciones no han logrado estabilizar el sistema. La Nueva EPS, la más grande del país con 11,6 millones de afiliados, no cuenta con estados financieros certificados para 2024 y 2025. La Contraloría identificó un faltante de 4,9 billones de pesos en el registro de reservas técnicas y 13,6 billones en anticipos pendientes de legalizar.
El endeudamiento se disparó en varias EPS: Savia Salud pasó de 4,41 a 11,73 (166 %), Famisanar de 1,00 a 4,08 en condición crítica, y Coosalud incrementó sus pasivos de 1,88 billones a 6,34 billones entre 2024 y 2025. Los patrimonios de estas entidades se hunden en cifras negativas millonarias, y su rentabilidad operacional es negativa, lo que limita la prestación del servicio en condiciones de calidad y oportunidad.
En materia de acceso a la salud por vía judicial, ninguna de las ocho EPS alcanza el 100% de cumplimiento de fallos de tutela. Emssanar presenta el nivel más bajo, con solo el 4,48%. Las peticiones, quejas y reclamos (PQR) por negación de medicamentos y falta de oportunidad en citas alcanzaron en 2025 un total de 2.061.661, un incremento del 27,4% frente a 2024, con Nueva EPS concentrando el mayor número de casos (518.211).
El Contralor General, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, advirtió que “la persistencia de estos resultados confirma la ineficacia de las medidas de intervención. Existe una amenaza real sobre la continuidad del servicio y la sostenibilidad financiera de todo el sistema de salud”. La Contraloría convocará la próxima semana a una mesa de trabajo con la SNS y las EPS en intervención.
