
La tranquilidad de Yopal se vio perturbada en la madrugada del pasado 27 de agosto, con la aparición de grafitis alusivos al Frente 28 de las FARC en un conocido concesionario de motos ubicado en el corazón de la ciudad.
Este incidente no es un hecho aislado, sino una señal palpable de la creciente presión que comerciantes y empresarios padecen, no solo en la capital casanareña, sino a lo largo de los 19 municipios que conforman el departamento.
Fuentes extraoficiales confirmaron que grupos armados ilegales, en conjunto con la delincuencia común, han intensificado sus operaciones, tejiendo una red de amenazas y extorsiones que impacta negativamente la economía regional.
La situación genera una honda preocupación en el sector productivo, que se siente vulnerable ante el avance de estas estructuras. Tras el hallazgo de los grafitis, la Policía Nacional inició una verificación exhaustiva para determinar su autenticidad.
Parte de la investigación busca establecer si el establecimiento afectado había recibido previamente algún tipo de amenaza o exigencia extorsiva, un patrón lamentablemente recurrente en la zona, que desgraciadamente no es denunciado por las víctimas lo que le quita herramientas a las autoridades para contrarrestar esta practica delictiva.
La investigación busca desentrañar la verdadera autoría de los grafitis y la posible conexión con actividades delictivas mayores.
La comunidad observa con inquietud el desarrollo de estos acontecimientos, esperando respuestas y acciones contundentes por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y la estabilidad económica.