La empresa de Energía de Casanare enfrenta una situación crítica que va más allá de fallas técnicas menores, informó la Gerente Nubia Estela Castro.
En una reciente jornada nocturna, personas con conocimientos especializados en maniobras eléctricas sustrajeron aproximadamente 2.4 kilómetros de cable de un circuito en el municipio de Villanueva.
La ingeniera Nubia Estela, gerente de Enerca, señaló que este acto delictivo ocurrió específicamente en el sector El Yair y ha generado una afectación económica que ronda los 30 millones de pesos, considerando tanto el material perdido como la mano de obra necesaria y los materiales para restablecer el sistema.
La complejidad del robo radica en que se trata de redes energizadas, lo que implica que quienes realizan estas acciones poseen competencias técnicas para manipular el sistema sin sufrir accidentes fatales. Además, se han reportado situaciones donde individuos ajenos a la entidad utilizan uniformes y logotipos institucionales para suplantar al personal oficial y facilitar sus actividades ilícitas.
Enerca ya adelanta los procesos de denuncia ante la fiscalía y la policía nacional, buscando no solo recuperar los activos, sino también detener el impacto negativo en la prestación del servicio que sufren los usuarios finales cada vez que la red es vulnerada por estos grupos,.
Por otro lado, la adquisición de equipos eléctricos en el mercado informal se ha convertido en un riesgo legal y técnico para los habitantes de la región.
Enerca ha detectado un incremento en las quejas relacionadas con la instalación de medidores de segunda mano, especialmente en Yopal, donde personas inescrupulosas ofrecen estos dispositivos directamente en los domicilios.
El usuario que accede a estas prácticas se expone a sanciones severas, ya que la compra de equipos hurtados constituye un delito y puede derivar en procesos ante la fiscalía o la terminación del contrato de servicio por justa causa,.
La empresa enfatiza que todo componente, desde un simple medidor hasta un transformador para fincas rurales, debe ser nuevo y estar debidamente certificado por proveedores para garantizar su vida útil y la estabilidad del sistema.
En algunos casos, la falta de legalidad ha llevado a situaciones inusuales, como el hallazgo de equipos robados en Casanare que terminaron prestando servicio en entidades de otros departamentos del país. Para prevenir estos incidentes, la gerencia recomienda a la comunidad verificar siempre la identidad de las cuadrillas y reportar cualquier movimiento sospechoso a través de la línea segura institucional o directamente con los líderes de zona y los cuadrantes de la policía.
