
Un grupo de 45 familias campesinas agrupadas en la Asociación Agromanantiales del Casanare tomó medidas drásticas frente a las oficinas de la Agencia Nacional de Tierras en Yopal. La protesta, cargada de frustración acumulada por años, buscaba visibilizar su exigencia de acceso a parcelas productivas que les permitieran trabajar y generar sustento.
Adonaí, vocero de la asociación, explicó que llevaban meses intentando dialogar con las autoridades competentes sin obtener respuestas concretas. «No estamos contra el gobierno, pero estos funcionarios no sirven para nada», declaró con visible desesperación.
La organización, fundada en 2008 pero reactivada en noviembre pasado, confió inicialmente en que el cambio de administración nacional traería soluciones.
Los manifestantes denunciaron casos específicos donde tierras fueron asignadas a personas de otras regiones mientras ellos, arraigados en Casanare, seguían esperando.
Criticaron especialmente la gestión de Doris Bernal, directora local de la Agencia de Tierras, a quien acusaron de obstaculizar sus trámites a pesar de sus vínculos políticos con el Pacto Histórico.