La búsqueda de una sede permanente para la institución educativa Centro Social en Yopal se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para la administración municipal. A los miembros y directivos de este plantel educativo se les ha presentado cinco alternativas que pretenden destrabar años de incertidumbre legal y administrativa.
El debate se concentra en la imposibilidad técnica de construir en el predio que la comunidad ha solicitado históricamente debido a que este terreno carece de la habilitación de norma y uso de suelo necesaria para infraestructuras escolares, pues entre otras restricciones, se encuentra al lado de la estación de Policía de Yopal.
Entre las opciones puestas sobre la mesa se encuentran tres predios de origen privado y dos de titularidad pública. En el caso de los terrenos particulares el costo del más económico asciende a 12.000 millones de pesos una cifra que entraría en los cálculos financieros considerando que el municipio dispone actualmente de 17.500 millones de pesos ya apropiados en un empréstito para este fin.
Por otro lado, las alternativas públicas serían construir una nueva sede en el sector de Alameda Marta Mojica, o en su defecto y como ya se les había ofrecido con anterioridad, la sede de Braulio Campestre.
Esta última opción destaca como la iniciativa más viable para las autoridades locales debido a que cuenta con tres hectáreas de las cuales menos de la mitad están ocupadas permitiendo una ampliación inmediata y mejorar sus instalaciones con los 17 mil millones de recursos ya asegurados.
La insistencia en el terreno tradicional que colinda con la estación de policía de Yopal representa un desafío jurídico y de seguridad según señalan los informes técnicos. Además de la falta de permisos urbanísticos la proximidad con la unidad policial constituye un impedimento serio para el funcionamiento de un colegio.
El análisis de oferta educativa realizado por la Secretaría de Educación revela que más de 2.200 estudiantes deben trasladarse diariamente desde la comuna seis y sectores como La Bendición para asistir a clases.
Construir en el plan parcial de la Marta Mojica acercaría el servicio educativo a estos jóvenes reduciendo las brechas de movilidad que enfrentan actualmente.
Existe también una controversia latente respecto a unos diseños previos realizados para el lote del antiguo museo los cuales fueron financiados por iniciativa privada y no forman parte del banco de proyectos oficial del municipio o el departamento.
Las autoridades advierten que persistir en un terreno no apto legalmente podría derivar en un detrimento patrimonial o incluso en demandas futuras si se ignora el Plan de Ordenamiento Territorial vigente.
Ante la insistencia de los promotores del Centro Social por construir en el predio que ellos mismos eligen, y su negativa a recibir un colegio ya construido, surgen varias preguntas que la comunidad yopaleña se hace con preocupación:
¿Por qué invertir cuantiosos recursos en la compra de terrenos en zonas costosas, cuando en las comunas 6 y 7 hay un déficit considerable de cupos educativos?
¿Por qué rechazar la antigua sede del colegio Braulio Campestre, que ya está construida y solo requiere adecuaciones y ampliaciones de infraestructura?
¿Por qué los yopaleños debemos destinar más de 6.000 millones de pesos al pago de arriendos para el Centro Social, si existen cupos disponibles en los colegios del centro de la ciudad para albergar a esos estudiantes?
Valdría la pena que los directivos del Centro Social respondieran públicamente a estas inquietudes.
El gobernador actual ha manifestado su compromiso con la obra y ha propuesto la posibilidad de adquirir un nuevo lote para que los fondos municipales ya asignados se destinen exclusivamente a la fase de construcción de la infraestructura.
