Un vendaval causó severos daños en el caserío de Los Morichales, en el municipio de Paz de Ariporo Casanare. Las afectaciones impactaron la escuela, el internado, la iglesia y varias viviendas de la comunidad. Ante la situación, el gobernador César Ortiz Zorro anunció que la Gestión del Riesgo Departamental y las secretarías de Educación, Vivienda e Infraestructura atenderán la emergencia de manera urgente.
Testimonios de la comunidad, difundidos en redes sociales, detallan la magnitud de los estragos. «El vendaval nos dejó grandes estragos… el colegio quedó destechado, hay mucho destrozo… hasta la casa de los profes quedó sin techos… todo quedó tumbado…», relató una mujer en un video grabado durante el evento.


Al amanecer del domingo, los daños se confirmaron plenamente. La pequeña biblioteca del salón de primaria, los dormitorios del internado y otras estructuras resultaron severamente afectadas.
La techumbre, cercas y vigas de amarre fueron arrancadas por la fuerza del viento, dejando mobiliario, pupitres, camarotes y archivos expuestos a la lluvia, manifestaron algunos residentes.
Frente a esta realidad, la administración departamental activó un plan de acción. Una comisión gubernamental se desplazará al caserío para realizar un censo detallado de daños y de familias damnificadas. El objetivo prioritario es iniciar las labores de reparación, especialmente en el centro educativo, ante la inminente llegada de la temporada escolar.
La urgencia es doble: proveer refugio seguro a las familias afectadas y garantizar que los niños y jóvenes de Los Morichales puedan retomar sus clases en condiciones dignas.


