El Subteniente Alveiro Martínez Veleño, actual comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Tauramena, Casanare, presentó una denuncia pública por las presuntas agresiones físicas y tratos degradantes que habría sufrido su hijo al interior de la estación de policía local.
Según su versión de los hechos, El incidente se originó cuando Brian Martínez Durán, de 26 años, caminaba por el sector frente a la Estación de Policía del municipio y fue requerido por una patrulla para un procedimiento rutinario de identificación. Al no portar su documento de identidad físico, los uniformados lo condujeron a las instalaciones policiales con el fin de verificar sus antecedentes.
Según el relato entregado por el comandante Martínez, su hijo ingresó de manera voluntaria y colaborativa a la guardia de la estación. Sin embargo, la situación escaló de forma violenta cuando, en lugar de realizar el cotejo digital del número de cédula que el joven proporcionó, varios uniformados habrían iniciado una serie de agresiones físicas.

La denuncia señala que el joven recibió múltiples golpes en el abdomen y la espalda, además de ser víctima de agresiones verbales y tratos xenófobos bajo la sospecha infundada de ser un ciudadano extranjero dedicado a actividades delictivas.
El testimonio del afectado describe que el ataque se produjo en un área apartada de la estación donde se encontraban al menos tres funcionarios, incluyendo a un oficial de rango teniente, un patrullero y una persona vestida de civil. El joven afirmó que los golpes fueron dirigidos estratégicamente a zonas del cuerpo donde no quedaran marcas visibles inmediatas, como el abdomen y la espalda, mientras le exigían información sobre supuestos vínculos con grupos armados, a pesar de que el ciudadano presuntamente no posee antecedentes penales ni registros de actividades ilegales.
La situación solo se detuvo cuando uno de los uniformados presentes decidió verificar la identidad del padre de la víctima en el sistema de contactos de la institución.
Al confirmar que se trataba del hijo del comandante de bomberos de la zona, el trato hacia el joven cambió drásticamente y se procedió a su liberación tras obligarlo a firmar el libro de salida de la guardia. Brian Martínez manifestó que se sintió en peligro de muerte debido a la intensidad de los golpes y la falta de aire durante el forcejeo en el calabozo.
Ante la gravedad de los hechos narrados, el oficial de bomberos anunció que iniciará procesos disciplinarios y legales correspondientes, incluyendo una denuncia formal por los delitos de secuestro y tortura.
Martínez Veleño expresó su desconfianza hacia la seguridad de las instalaciones policiales y solicitó que las reuniones posteriores con las autoridades para esclarecer los hechos con el comandante de Estación de Policía, se lleven a cabo en la alcaldía municipal para que sirva de garante. Hasta el momento, el comando de la policía no ha emitido una versión oficial sobre estos señalamientos ni se ha pronunciado respecto a la disponibilidad de los videos de las cámaras de seguridad del recinto. Este medio de comunicación consulto al Comandante de Policía del Departamento para conocer sobre el procedimiento y manifestó desconocer los hechos registrados.
