La noche de clausura del YopalFest, el Encuentro Cultural de la Orinoquía, se vio alterada por una ola de desórdenes en la plazoleta de eventos.
Los incidentes se originaron por la inconformidad de un gremio de vendedores ambulantes, quienes protestaron porque la ubicación asignada supuestamente les había impedido concretar las ventas necesarias, poniendo en riesgo las inversiones que habían realizado para el certamen.
La situación escaló, tornándose violenta y exigiendo una acción inmediata por parte de las autoridades.
Ante los hechos, el Puesto de Mando Unificado (PMU) del municipio de Yopal se reunió y determinó que el evento debía seguir. La institucionalidad, incluyendo los organismos de seguridad y la Policía Nacional, actuó de inmediato para controlar la situación y desplegar refuerzos en la zona.
El director de Gestión del Riesgo de la Alcaldía de Yopal, capitán Harvey Ramírez, envió un parte de tranquilidad a los ciudadanos, confirmando que la situación estaba bajo control y que la nómina de artistas prevista se presentaría. Aunque la confrontación fue descrita como una «trifulca» donde se lanzaron algunas sillas, las autoridades confirmaron que no se registraron heridos de gravedad.
Como una de las medidas directas tomadas para restablecer el orden y atender las peticiones ciudadanas, la Alcaldía de Yopal emitió un comunicado oficial anunciando la cancelación de la zona VIP para el concierto de cierre.
La organización del evento decidió que esta área, que poseía un nivel de restricción, se abriría al público general de manera inmediata. Además de la apertura de la zona VIP, la administración municipal reorganizó el dispositivo interno y amplió el espacio para que los vendedores pudieran desarrollar su actividad comercial, escuchando sus reclamos.
El funcionario indicó que la administración fue consecuente con la petición de ampliar el espacio para que todos fueran partícipes de las festividades. El capitán Ramírez enfatizó que los cuatro días de festival no serían «opacados por la actitud de unos pocos,» invitando a la ciudadanía a continuar disfrutando la programación.
Javier Silva, líder de una de las asociaciones de vendedores ambulantes de Casanare, se pronunció para hacer un llamado a la calma y desmarcar a los comerciantes locales del caos. Silva aseguró que la alteración fue causada por «gente que viene de afuera,» señalando específicamente a vendedores de Villavicencio y otros lugares.
