Yopal vivió una intensa jornada deportiva el pasado 13 de diciembre con la realización del Día de Entrenamiento Guías 2025, un esfuerzo que sus organizadores calificaron como multiempresarial y único en Colombia.
El evento, concebido en el marco de las fiestas decembrinas como un espacio de encuentro familiar, reunió aproximadamente a 200 competidores de distintas procedencias, incluyendo atletas que viajaron desde municipios casanareños como Maní, Aguazul y Trinidad, así como de departamentos vecinos, con participantes provenientes de Villavicencio y Ráquira, Boyacá.
La competencia se estructuró como un desafío de tres disciplinas: una fase de running que se inició en Los Hobos, seguida de una ruta que combinó pruebas de infantería y crossfit dentro de las instalaciones de ComfaCasanare – vía Sirivana. Los competidores, que incluyeron tanto personal civil como integrantes de las fuerzas militares, se enfrentaron a obstáculos de la pista de infantería, fusionándose en un ambiente donde se les vio ayudándose mutuamente.
El empresario Diego Mariño, promotor de la iniciativa, destacó la colaboración crucial de múltiples sectores, señalando que las fuerzas militares, con el apoyo de la Octava División y el Gaula, vieron en el deporte un motor para dinamizar la economía departamental.
Este esfuerzo también contó con la participación de la Alcaldía de Yopal, la Dirección de Cultura y Turismo, Indercar y la Gobernación de Casanare. La vinculación fue tan amplia que se diseñó incluso una pista de infantería exclusiva para niños, pensada para que las familias tuvieran un espacio de aprovechamiento durante las fechas de sembrinas.
El concejal Leonardo Infante, quien ha impulsado estas actividades, subrayó que estos espacios contribuyen a la salud mental de los ciudadanos y sirven para mitigar problemáticas sociales.
Una historia para resaltar es la de la deportista Lesddye Córdoba, oriunda del Huila y residente en Casanare, se alzó con el primer lugar en su categoría durante el Día de Entrenamiento Guías 2025. Este triunfo no fue menor, considerando que el desafío de resistencia combinó trote, infantería y crossfit, exigiendo un alto nivel de preparación física en un campo donde compitieron incluso militares.
Los organizadores expresaron su aspiración de que la actividad se vuelva un ícono de Casanare, logrando su institucionalización para que se repita anualmente.



