La Banca de Desarrollo Territorial, Findeter, anunció el lanzamiento de la Línea Especial de Crédito KfW Sostenible EMUA, una nueva fuente de financiación por 150 millones de dólares.
Los recursos están destinados a impulsar proyectos de inversión que contribuyan al desarrollo sostenible del país en los sectores de energía, movilidad y transporte urbano sostenible, agua potable y saneamiento básico.
Esta línea se estructura con recursos provenientes del préstamo otorgado por el Banco Alemán de Desarrollo (KfW) a Findeter, en el marco del Programa Desarrollo Económico y Urbano Sostenible. “Con estos recursos, buscamos impulsar la financiación de proyectos de inversión que cumplan criterios de sostenibilidad ambiental, mitigación y adaptación al cambio climático y fortalecimiento de la infraestructura urbana y de servicios públicos que, además, contribuyan al desarrollo económico sostenible del país”, dijo el presidente de Findeter, Carlos Alberto Saad Llinás.
Los recursos podrán financiar proyectos en los sectores de energías renovables y soluciones tecnológicas sostenibles; eficiencia energética en infraestructura productiva e industrial; movilidad y transporte urbano sostenible, incluyendo flotas de bajas o cero emisiones, infraestructura asociada y sistemas inteligentes de gestión del tránsito; agua potable y saneamiento básico, ampliación de cobertura, mejora de calidad y obras para uso eficiente del recurso hídrico.
La línea está dirigida a entidades territoriales y sus entidades descentralizadas, empresas sociales del Estado, empresas de servicios públicos domiciliarios, empresas públicas, privadas y mixtas, y operadores de transporte, entre otros. Todos los proyectos deben cumplir criterios técnicos, financieros, operativos, climáticos y socioambientales definidos por KfW. Antes de la ejecución, los proyectos son evaluados a través de instrumentos especializados que garantizan su viabilidad técnica y su alineación con estándares internacionales de sostenibilidad.
El programa proporciona asistencia gratuita en aspectos técnicos, administrativos, operativos, ambientales y sociales, fortaleciendo las capacidades institucionales y garantizando la sostenibilidad de las inversiones. La línea se convierte así en un instrumento clave para acelerar la transición energética, fomentar sistemas de movilidad más limpios, fortalecer la gestión del agua y avanzar hacia ciudades resilientes e inclusivas.
