Un menor de ocho años falleció en el centro de salud del municipio de Chámeza, Casanare, entre la noche del 14 y la madrugada del 15 de enero. El hecho se produjo bajo circunstancias que las autoridades investigan, luego de que se identificaran inconsistencias entre la versión de lo ocurrido y el estado físico de la víctima.
Según el reporte oficial, el niño ingresó al servicio de urgencias presentando vómito y diarrea crónica; inicialmente fue tratado y devuelto para su casa pero posteriormente, debido a la persistencia de los sítomas, fue llevado de nuevo al centro asistencial.
El adulto que lo acompañaba, quien al parecer es el padre del menor, indicó que estos síntomas se produjeron tras una caída en bicicleta. El personal médico le brindó la atención inicial, pero no logró contener los vómitos y la diarrea. Momentos después, el niño falleció.
El reporte médico señala una discrepancia entre la versión del padre y lo hallado por el médico. Las lesiones que presentaba el menor no coincidirían con lo narrado por el familiar.
Según los profesionales de la salud, el niño presuntamente presentaba laceraciones y contusiones anteriores a la presunta caída en bicicleta. Esta discrepancia motivó la intervención de las autoridades judiciales.
Debido a esta inconsistencia, el cuerpo del menor fue trasladado a Medicina Legal para realizar las evaluaciones forenses respectivas. Estas pericias buscan establecer la causa real del fallecimiento y determinar el origen y la data de las contusiones encontradas. El proceso científico es clave para el caso.
Las autoridades investigan si las lesiones más antiguas encontradas en el cuerpo podrían configurar un caso de abuso y violencia intrafamiliar. La investigación, que se encuentra en etapas preliminares, busca esclarecer todos los hechos que rodearon la muerte del niño en el centro de salud local.
