Tras la indiscutible victoria de Abelardo de la Espriella durante la jornada electoral de la segunda vuelta presidencial en Casanare, la atención de la opinión pública se traslada al reordenamiento de las fuerzas locales. En política territorial, el verdadero poder reside en la capacidad de cohesión, y el bloque de los ganadores ya empieza a mostrar sus primeras cartas de cara a las elecciones regionales del próximo año.
Una de las figuras claves en este nuevo escenario es la exsenadora Amanda Rocío González, quien, según fuentes políticas, dio una lección de humildad y estrategia en estas elecciones.
Mientras otros buscaban figurar, Amanda Rocío armó con prudencia y entrega un grupo de alcaldes, diputados, ex congresistas, concejales, ediles, empresarios y líderes en todo el departamento. Con ellos consolidó una fuerte estructura de poder que ha comenzado a moldear una nueva fuerza política regional independiente, marcando una clara distancia de partidos tradicionales como el Centro Democrático y el Partido Verde, colectividades que emergen como las grandes derrotadas de la jornada.


Queda un poco más de un año para las elecciones regionales, pero las presidenciales dejaron algo claro: quien logre unificar tiene mayor probabilidad de ganar.
Con estos movimientos de alto nivel, Amanda Rocío González entra como una nueva ajedrecista en la política y, junto con su grupo, será determinante en la configuración de la próxima Gobernación y las alcaldías del departamento. El mapa político local ha comenzado a reescribirse, y el bloque de los ganadores ya se prepara para consolidar su influencia en el territorio.
