Un lactante de apenas 3 meses de vida enfrenta una batalla decisiva por su salud en el Hospital Regional de la Orinoquía en Yopal.
Este bebé nacido prematuro a las 36 semanas, padece una bronquiolitis aguda no especificada y el virus sincitial respiratorio, una afección descrita por los especialistas como altamente agresiva para su corta edad.
La situación ha llegado a un punto de desesperación tal que su familia decidió encadenarse frente a la sede de la Nueva EPS para exigir una remisión inmediata a una Unidad de Cuidados Intensivos pediátrica de mayor complejidad.
La madre del menor, Fanny Cruz, relata que su hijo ha sufrido al menos tres crisis respiratorias recientes en las que sus niveles de saturación de oxígeno han descendido peligrosamente hasta el 55 por ciento.
El equipo médico del centro asistencial local ha advertido que el bebé podría descompensarse en cualquier instante y que el hospital no cuenta con los equipos de ventilación específicos que su condición requiere para garantizar su estabilidad. Pese a que el pediatra emitió una orden de traslado aéreo de carácter urgente desde el pasado 6 de abril, la autorización permanece estancada en los trámites administrativos de la entidad prestadora de salud.
El historial clínico del pequeño Edgar muestra una trayectoria de complicaciones que comenzó apenas diez días después de su nacimiento el pasado 9 de febrero.
Tras superar un episodio inicial de gripe, el niño regresó a casa, pero los síntomas reaparecieron con mayor fuerza, manifestándose en una tos persistente y dificultades severas para respirar. Actualmente, el lactante sobrevive conectado de forma constante al suministro de oxígeno más potente disponible en su centro médico actual, mientras la coordinación de la Nueva EPS argumenta dificultades para hallar una cama disponible en clínicas de Bogotá o Villavicencio.
La incertidumbre rodea el futuro del menor mientras su madre permanece en vilo, denunciando que presuntas deudas de la EPS con otras instituciones médicas estarían bloqueando la aceptación de su hijo en un hospital de tercer nivel.
Para la familia, cada minuto cuenta en una carrera donde la capacidad pulmonar de un recién nacido prematuro se agota frente a las barreras del sistema de salud. El caso ya se encuentra bajo conocimiento de la Defensoría del Pueblo mediante una acción de tutela, en un intento legal por garantizar el derecho fundamental a la vida del menor.
