Más de 40 personas tendrán que esperar a que termine el puente festivo para ser remitidas a hospitales de mayor complejidad fuera de Casanare. Una verdadera ruleta rusa que les puede costar la vida.
Esta lotería ha sido propiciada desde la administración de la EPS Capresoca, que atraviesa una situación crítica y que, debido a manejos que algunos califican como estrategia política, ha relentizado el funcionamiento de la entidad.
Para entender el origen del problema, debemos remitirnos a la llegada de Olga Lucía Vázquez Barrios como nueva agente interventora, designada por la Superintendencia de Salud el pasado 6 de junio. Según información extraoficial, la posesión debía realizarse ese lunes a las 2:30 de la tarde, pero la funcionaria solo llegó a las dependencias después de las 6 de la tarde. Por lo tanto, el procedimiento no se llevó a cabo de manera oficial.
Y es que, sin esa formalidad, la interventora no podía realizar ningún acto administrativo. Legalmente, no tenía competencia para firmar nada.
Fuentes cercanas a estas dependencias señalan que esta situación podría responder a una jugada administrativa, al parecer con propósitos claros: frenar los inminentes nombramientos de un número indeterminado de funcionarios que quedarían en planta. Algunos de ellos fueron traídos de otras regiones por interventores anteriores y, de consolidarse, además de convertirse en un presunto detrimento patrimonial de la entidad, se convertirían en fichas clave en importantes cargos administrativos de la institución, como respuesta al próximo cambio de gobierno.
Aunque la demora parece obedecer a un proceso de empalme, trascendió que durante los últimos meses se habrían realizado alrededor de 32 nombramientos, algunos de ellos de altos cargos con sueldos onerosos y todos en puestos administrativos, los cuales presuntamente estarían viciados por nepotismo, falta de competencias o simplemente que no tienen espacios donde ubicar este personal.
Parece que la intención de la nueva interventora, es frenar los nuevos nombramientos y el depurar los nombramientos anteriores, pero en dicho proceso, son los pacientes los que sufren las consecuencias.

Algunos beneficiarios de esta lista de posibles nombramientos ya han sido mencionados, entre estos estaría la polémica exsecretaria del concejo Municipal de Yopal Nelly Neira Pérez, quien al parecer cuenta con el apoyo de un exconcejal que serían el padrino de dicho nombramiento.
Extraoficialmente se conoció que al parecer la posesión del cargo apenas se oficializó en la tarde de este viernes10 de julio. Pero mientras estos movimientos ajedrecísticos se consumaban en la gerencia de Capresoca, más de 40 personas se encuentra a la espera de una remisión urgente.
Es de conocimiento público que, en los últimos meses, las IPS, es decir los centros hospitalarios de alta complejidad de todo el país, solo reciben pacientes de Capresoca si el servicio se paga por adelantado.


Para poner un ejemplo, la Fundación Hospital de la Misericordia, a través de un derecho de petición dirigido a Capresoca EPS, solicitó el desembolso inmediato de 888.861.326 pesos correspondientes a dos cuotas vencidas de un acuerdo de pago suscrito el 19 de febrero de 2026. La deuda total asciende a 1.270.342.741 pesos.
Según el documento, el acuerdo establecía el pago en tres cuotas. La primera, por 400 millones de pesos, fue cancelada en enero de 2026. Sin embargo, la segunda cuota, de 609.239.918 pesos, y la tercera, de 279.621.407 pesos, programadas para mayo y junio respectivamente, permanecen impagas, por lo tanto, dicha institución, con justa razón, suspende los servicios a Capresoca.
Pero como la nueva agente interventora no se había posesionado ni registrado su firma, esos pagos no se podían legalizar. Y así, al inicio de un puente festivo, es probable que solo hasta el martes en la mañana podría darse luz verde a estos desembolsos.
Según el documento, el acuerdo establecía el pago en tres cuotas. La primera, por 400 millones de pesos, fue cancelada en enero de 2026. Sin embargo, la segunda cuota, de 609.239.918 pesos, y la tercera, de 279.621.407 pesos, programadas para mayo y junio respectivamente, permanecen impagas, por lo tanto, dicha institución, con justa razón, suspende los servicio a Capresoca.
Pero como la nueva agente interventora no se había posesionado ni registrado su firma, esos pagos no se podían legalizar. Y así, al inicio de un puente festivo, solo hasta el martes en la mañana podría darse luz verde a estos desembolsos.
Más de 40 vidas penden de un hilo. Solo la divina providencia decidirá si logran llegar hasta el siguiente día hábil del calendario.
Esta tragicomedia en la que se ha convertido la EPS Capresoca no debería pasar inadvertida para las instituciones. Pero no quedan muchas esperanzas cuando la misma entidad que debe controlar es la que coloca una espada de Damocles sobre la cabeza de cada uno de estos pacientes.
Más de 40 vidas penden de un hilo. Solo la divina providencia decidirá si logran llegar hasta el siguiente día hábil del calendario.
