Una emergencia en la vereda Sirivana, municipio de Nunchía, ya completa más de 10 días sin solución. Entre 8 y 10 familias permanecen con sus viviendas y terrenos inundados desde el pasado 26 de mayo, en medio de una situación que la comunidad califica como “insostenible”.
Los habitantes aseguran que el problema se habría podido evitar con el dragado del caño de la zona, una intervención que según denuncian estaba proyectada desde hace aproximadamente 8 o 9 meses y contaba con recursos, pero que no se habría ejecutado. La falta de acción hoy tendría al sector completamente afectado.

La situación se agrava con cada lluvia. El agua no cede, los pastos están totalmente afectados y el ganado empieza a sufrir por la pérdida de alimento, generando un fuerte impacto en la economía de estas familias rurales.
La comunidad hace un llamado urgente a la Gobernación de Casanare, y sobre todo a Yeison Romaldo Guicon Barrera Alcaldíe de Nunchía quien ha brillado por su ausencia y los organismos de gestión del riesgo para que intervengan de manera inmediata, atiendan la emergencia y ejecuten soluciones definitivas en el caño que estaría generando el represamiento.
“Ya no es una alerta, es una emergencia prolongada que tiene a las familias viviendo entre el agua”, señalan los afectados, quienes piden acciones concretas antes de que la situación empeore aún más.


