El hallazgo del cuerpo de Jenifer Briyith Granados Vianchá, de 26 años y conocida como “la Peluche,” en la ronda del Caño Campiña de Yopal, ha desatado una fuerte controversia entre las autoridades y sus familiares.
Mientras que la información oficial preliminar ha postulado la hipótesis de una sobredosis de alucinógenos debido a la aparente ausencia de signos visibles de violencia, la familia de la joven rechaza categóricamente esta versión y asegura que se trata de un homicidio, catalogándolo incluso como un feminicidio.
Brian Leandro Granados Vianchá, hermano de la víctima, manifestó públicamente su inconformidad con el manejo inicial del caso por parte de los organismos de policía judicial. Acusó directamente a un Coronel de haber informado que Jenifer era habitante de calle y había muerto por sobredosis sin mencionar las lesiones que presuntamente registraba el cadáver en cuello, brazos y piernas.


La narración familiar detalla una secuencia de hechos violentos que contradicen la tesis inicial de una muerte natural por presunta sobredosis.
Según Brian Granados, dice tener información de que la joven habría permanecido dos días secuestrada antes de aparecer sin vida en Caño Campiña. La familia alega que el cuerpo de Jenifer presentaba indicios de maltrato, mencionando golpes en la espalda superior e inferior, heridas superficiales en las piernas y lo que al parecer serían marcas de ataduras visibles en los tobillos que les hacen creer que estuvo atada poco antes de su deceso.
El hermano relató que, en un punto de la retención, Jenifer habría logrado escapar y pidió auxilio en el sector de La 50, donde solía permanecer. Sin embargo, los presuntos agresores la habrían alcanzado y recapturado.
La familia también manifstó que recibió información de algunos vecinos cercanos al lugar donde se halló el cuerpo, al parecer escucharon sus gritos pidiendo ayuda, pero la joven fue nuevamente aprehendida, maltratada, abusada y dejada en el lugar donde fue encontrada, al parecer por dos sujetos.
La familia asegura que además de ser hallada medio desnuda, dicen tener conocimiento de que en la escena del crimen se hallaron rastros de alucinógenos y que también habría sido hallado un preservativo que contenía fluidos corporales; este detalle no ha sido confirmado por ninguna autoridad, y se desconoce si fue recolectado como prueba, pero de ser cierto, podría dar un giro completo a las lineas investigativas de este caso.


La familia Granados Vianchá vincula directamente el suceso con retaliaciones relacionadas al microtráfico de drogas. Aunque Jenifer se dedicaba a buscarse sus recursos por su cuenta, el problema se originó presuntamente porque estuvo en compañía de otros involucrados en un asunto de drogas.
El hermano declaró tener conocimiento de quiénes son los responsables del crimen, aunque decidió no revelar las identidades por el momento.
Los familiares exigen justicia y han expresado su temor de que la investigación se demore o se aparte de la verdad debido a la condición de habitante de calle con la que fue señalada inicialmente Jenifer. La causa definitiva de la muerte de Jenifer Briyith Granados Vianchá queda a la espera del dictamen de Medicina Legal, cuyo resultado podría tardar cerca de un mes.
Se espera también un pronunciamiento de parte de la Policía Nacional y de la Fiscalía respecto a esta denuncia pública que hace la familia de la occisa y que contradice completamente la versión oficial de las autoridades.
El caso de Jenifer Briyith se suma a una larga lista de mujeres asesinadas o desaparecidas en los últimos años en la capital de Casanare; casos como el de una mujer hallada desmembrada en varios sectores de la comuna 6, o la mujer que desapareció de su casa en el sector de la Bendición hace más de un año; con el común denominador de que todas estas investigaciones no han arrojado resultado y se encuentran en la absoluta impunidad.
