Más de 900 familias del complejo residencial Torres de San Marcos en Yopal enfrentaron una crítica situación por la interrupción del servicio de agua potable. La suspensión del suministro se produjo tras el corte de energía eléctrica a la planta de bombeo, ocasionado por una deuda acumulada de mas de 51 millones de pesos por concepto de consumo eléctrico.
El servicio de agua es pagado comunitariamente por los habitantes de este sector, el cual esrecaudado por la administración, voceros de la comunidad explicaron que el problema afecta principalmente a residentes que han cumplido con sus pagos, pero que cargan con las consecuencias de la morosidad de un grupo de vecinos.
La situación ha generó serias tensiones entre los habitantes, afectando a poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
La crisis tiene raíces más profundas que se remontan a ocho años. La planta de bombeo se encuentra en un vacío legal desde la entrega del proyecto en 2017, sin que las tres administraciones departamentales sucesivas hayan concretado su transferencia a la empresa de Acueducto, Aseo y Alcantarillado de Yopal.
Los administradores voluntarios del complejo carecen de la capacidad y competencia legal para gestionar el cobro coactivo de los servicios a sus vecinos morosos.
La Personería de Yopal intervino ante la emergencia y gracias a su mediación, logró un acuerdo de pago con Enerca, ya que la empresa está impedida legalmente para omitir el cobro del servicio y mucho menos el de eximir del pago a ningún usuario.
Tras un abono inicial de 5 millones de pesos, la empresa energética procedió al restablecimiento temporal del servicio. La personería convocó a una mesa de trabajo con la Gobernación, Alcaldía y Acueducto para la próxima semana, con el objetivo de definir la transferencia definitiva de la planta y sea la EAAAY que gestione el cobro del servicio y evitar que esta situación se repita.
