La Universidad Internacional del Trópico Americano, Unitrópico, avanza en una transformación física y académica que proyecta al departamento de Casanare como un eje educativo de alto impacto en el país.
El rector Oriol Jiménez Silva lidera actualmente la ejecución de doce proyectos de infraestructura que representan una inversión cercana a los 150,000 millones de pesos, financiados a través de alianzas con el Gobierno Nacional, Findeter, el Ministerio de Educación y recursos provenientes de regalías departamentales y municipales.


Esta inyección presupuestal tiene como meta principal dotar a la institución de herramientas modernas, como clínicas para animales y laboratorios especializados, que elevarán la calidad del aprendizaje para toda la comunidad.
El crecimiento de la institución se hace evidente en sus cifras de matriculados, pasando de una base inicial de 1,640 alumnos a aproximadamente 4,700 estudiantes en el periodo actual, lo que significa que la capacidad de la universidad se ha triplicado bajo la gestión vigente de Oriol Jiménez.
Las proyecciones institucionales son todavía más ambiciosas, pues el objetivo fijado para el año 2030 es albergar a 10,000 jóvenes en sus aulas.


Para sostener este volumen de personas, el denominado Plan Campus organiza el desarrollo físico en tres etapas; actualmente se transita por la segunda fase de fortalecimiento, mientras que la tercera etapa contempla a largo plazo la edificación de un centro de ciencia y tecnología, un complejo deportivo y una sede administrativa de mayor envergadura.
La ejecución simultánea de tantas obras ha tenido consecuencias directas en la programación de las actividades académicas del presente año. Tras una readecuación necesaria por el flujo de recursos y el avance de las excavaciones, el inicio de clases en modalidad presencial total quedó establecido para el próximo 27 de abril.


A pesar de los cambios, el rector de la universidad confirmo que se respetará el ciclo de 16 semanas por semestre, permitiendo que el primer periodo culmine en agosto y el segundo se extienda desde septiembre hasta el 19 de diciembre. Este dinamismo constructivo no solo beneficia a los estudiantes, sino que ha impulsado la economía regional mediante la creación de unos 230 empleos directos y el fomento de compras a proveedores locales.
En el aspecto técnico, los nuevos edificios se diseñan bajo estrictos criterios de sostenibilidad ambiental y urbanismo bioclimático para adaptarse al clima cálido de la zona. El plan contempla estándares de confort acústico, térmico y visual, además de una renovación total de las redes hidráulicas, sanitarias y de datos que garantizan la seguridad de los espacios académicos.


Un detalle significativo es que la totalidad de los arquitectos responsables de formular estos proyectos integradores son egresados de la misma universidad, lo que refuerza el sentido de pertenencia en la construcción del campus.
La rectoría proyecta entregar la totalidad de las obras en ejecución para el año 2027, asegurando que cada proyecto esté plenamente al servicio de la comunidad antes de finalizar el periodo rectoral en marzo de 2028.


