La Secretaría de Educación de Yopal intervino ante las quejas de un grupo de padres de familia del Gimnasio Comfacasanare por el cambio y el costo de los textos escolares para el nuevo año lectivo. Tras recibir tres radicados formales, la autoridad solicitó explicaciones detalladas a la institución.
Las directivas justificaron la transición, aplicada para el nivel de básica primaria, en la necesidad de alinear los contenidos con su proyecto educativo y mejorar su aplicabilidad en el aula. En los niveles de secundaria y media ya se utilizaban estos materiales bajo un modelo que la institución consideró exitoso.
Durante la verificación, se identificó que el colegio omitió una fase crucial de socialización con las familias sobre los nuevos valores y las dinámicas de adquisición. Ante esto, la Secretaría y las directivas establecieron que los libros no deben estar personalizados con sellos exclusivos de la institución.
Esta medida permite a los acudientes realizar la compra de manera libre en cualquier papelería o comercio, eliminando la restricción de un único proveedor. El objetivo es garantizar que los padres encuentren precios estándar sin depender exclusivamente de un enlace web institucional.
Como resultado de la mediación, la editorial aceptó reducir el costo del paquete educativo. El valor bajó de 700.000 a 600.000 pesos, con opciones de pago adicionales para aliviar la carga financiera de los hogares.
Se acordó un periodo de transición de seis meses. Durante este lapso, la falta de estos libros no podrá ser usada como barrera para el ingreso o la permanencia de los niños en el sistema escolar. Los docentes implementarán estrategias de trabajo colaborativo mientras las familias adquieren los materiales de forma gradual.
La Secretaría enfatizó que, si bien los colegios privados tienen autonomía para elegir su material pedagógico, esta libertad no les permite imponer cobros por fuera de las resoluciones oficiales ni vulnerar el derecho fundamental a la educación por motivos económicos. La entidad reiteró que mantendrá vigilancia estricta, instando a los rectores a respetar los plazos mínimos de tres años establecidos para cambios de editoriales.
Paralelamente, han surgido denuncias anónimas por parte de algunos profesores. Según estas versiones, no se les habrían pagado algunos salarios u honorarios correspondientes al año anterior. De confirmarse, representaría una nueva irregularidad por parte de la administración del plantel.
El Gimnasio Comfacasanare pertenece a una caja de compensación familiar, una entidad privada que maneja recursos públicos y es tratada como tal por la ley, lo que añade una capa de responsabilidad adicional a la gestión de sus recursos y al cumplimiento de sus obligaciones laborales.
