Corporinoquia informó que, según el más reciente reporte hidrometeorológico del IDEAM, su jurisdicción mantiene condiciones climáticas normales sin alertas de emergencia activas. Sin embargo, la entidad advirtió que la temporada seca, con su disminución progresiva de lluvias, exige fortalecer las acciones de prevención.
El pronóstico para los próximos meses indica comportamientos variados. Para enero, se esperan lluvias ligeramente superiores a lo normal en el oriente de Casanare y el nororiente de Vichada, mientras que en la zona central de la región podrían presentarse disminuciones moderadas.

Para febrero, se prevé una reducción significativa de las lluvias en gran parte de la Orinoquía, especialmente en Casanare, Arauca y Vichada, lo que incrementa el riesgo de incendios forestales. En marzo, las lluvias tenderían a normalizarse en la región.
Aunque no hay alertas activas, se identifican amenazas potenciales. En municipios como Saravena, Fortul, Cubará y Guayabetal existe riesgo de deslizamientos de tierra.
El peligro de incendios de cobertura vegetal aumenta en lugares como Hato Corozal y Puerto Carreño, debido a la combinación de menor precipitación y altas temperaturas.
