El secretario de Infraestructura departamental, Álvaro Rivera, realizó una inspección en terreno para supervisar los avances del mantenimiento vial en la vereda El Pellizco. Este corredor es una ruta vital que conecta con Orocué, municipio conocido como la «Cuna de la Vorágine».
La visita, que contó con la compañía del diputado Eduardo Antolínez, tuvo como objetivo verificar el ritmo de los trabajos y su correcta ejecución. La intervención se enmarca en el lineamiento prioritario del gobernador César Ortiz Zorro, quien ha señalado que «las vías son lo más importante para este gobierno».

Durante el recorrido, el secretario Rivera resaltó que la presencia institucional busca asegurar el cumplimiento de los plazos y la calidad de la obra. «Estamos aquí, en El Pellizco, verificando que la maquinaria cumpla su propósito», afirmó el funcionario.
La administración departamental concentra esfuerzos en este tramo con una visión clara: garantizar una movilidad segura para propios y visitantes durante las próximas festividades de Orocué, programadas del 30 de enero al 2 de febrero. El objetivo trasciende la simple aplicación de material; se busca que la infraestructura vial funcione como un puente para el desarrollo, facilitando el turismo y el transporte de productos locales.
«Queremos que la infraestructura sea el puente que conecte las ganas de trabajar de nuestra gente con las oportunidades de desarrollo», puntualizó Rivera.

Por su parte, el diputado Eduardo Antolínez destacó la efectividad de una gestión que trabaja directamente en el territorio. «Esta intervención es un ejemplo de cómo se construye el desarrollo de Casanare: estando presentes donde la comunidad más nos necesita», afirmó el asambleísta durante la inspección.
La obra busca no solo reparar un camino, sino impulsar la reactivación económica y el bienestar de las comunidades de la zona.
