Una familia vivió una pesadilla de seis horas en la vereda San Miguel de Farallones, zona rural de Aguazul, Casanare, durante la noche del sábado 21 de marzo y la madrugada del domingo.
De acuerdo con el relato de las víctimas, los delincuentes llegaron alrededor de las 8:30 p.m. en varias motocicletas, ingresaron al predio y redujeron a los propietarios y acompañantes, dejándolos amarrados y encerrados bajo llave.
Según el informe de la Policía, los sujetos intimidaron a los ocupantes con armas de fuego y los despojaron de sus equipos móviles. Posteriormente, utilizaron un datáfono para extraer dinero de las cuentas bancarias de al menos cuatro personas.
Entre los elementos hurtados se encuentran un automóvil Chevrolet Aveo Family de placas RJM 947, color gris; una motocicleta Suzuki Address NZ automática (placas en verificación); prendas de oro avaluadas; varios electrodomésticos; herramientas de trabajo; mercado en víveres; y dos cerdos que fueron sacrificados en el lugar, llevándose los delincuentes la carne.
Pasadas las 2:30 a.m., los criminales huyeron con el botín. Media hora después, las víctimas lograron desatarse por sus propios medios y dieron aviso inmediato a las autoridades.
Gracias a la rápida reacción de la Policía tras el llamado de auxilio, el vehículo fue hallado abandonado en horas de la madrugada en inmediaciones de la vereda Laureles. Sin embargo, los delincuentes continúan prófugos y la motocicleta aún no ha sido ubicada.
El hecho ha generado consternación en el sector rural de Aguazul por la violencia con la que actuaron los responsables. Las autoridades no han dado a conocer mayores detalles del caso mientras avanzan las investigaciones, aunque se supo extraoficialmente de algunos asaltos en la región en las últimas semanas, que no han sido reportados o denunciados a las autoridades.
