La atmósfera política en la Asamblea de Casanare alcanzó un punto crítico tras el fuerte cruce de palabras entre los diputados Juan Fernando Mancipe y Eduardo Antolinez.
La controversia se originó por la presencia de Antolinez en el municipio de Trinidad, un territorio donde Mancipe cuestiona las formas de proceder de su colega. Durante la sesión plenaria, el diputado Mancipe instó a Antolinez a presentar argumentos sólidos en el recinto en lugar de realizar actividades que calificó como poco frontales fuera de la asamblea.
Según su denuncia, Antolinez estaría presentándose como el gestor principal de la entrega de mercados para adultos mayores, cuando en realidad se trata de recursos de destinación específica establecidos por la ley que el gobierno estaría usando para afectar su imagen política.
Mancipe señaló que es necesario ser rigurosos con el uso de los debates y cuestionó que algunos diputados no confrontan ideas en la plenaria pero sí reclaman créditos ajenos en los municipios. Incluso mencionó la posibilidad de solicitar la intervención de la Procuraduría para revisar estas actuaciones en el territorio triniteño. Para el diputado, la discusión debe darse en igualdad de condiciones dentro del recinto legislativo para que no existan interlocutores sin contraparte.
La respuesta de Eduardo Antolinez fue inmediata y defendió su derecho a transitar por el departamento basándose en sus raíces familiares.
El legislador enfatizó que su vínculo con Trinidad es profundo por ser hijo de una madre triniteña y que ninguna autoridad puede prohibirle el contacto con la comunidad. Durante su intervención, Antolinez enumeró una serie de inversiones que asegura haber gestionado para la región, incluyendo veintitrés mil millones de pesos destinados a pavimentación urbana.
También detalló la consecución de seis mil quinientos millones para el parque de Bocas del Pauto y tres mil quinientos millones para la cancha de Cristorrey, además de dos mil millones para un parque lineal.
Antolinez sostuvo que su prioridad es el trabajo de campo y criticó la labor de Mancipe, señalando que a pesar de tener una votación superior, no ha mostrado resultados tangibles para los habitantes del sector del Pauto.
El diputado afirmó estar dispuesto a debatir cuantas veces sea necesario, pero sugirió que el encuentro se realice directamente en las comunidades para hablar de proyectos concretos.
Mientras el intercambio subía de tono, ambos líderes mantuvieron posiciones opuestas sobre la ética en la gestión de recursos públicos y la representación territorial en Casanare. Este duelo de liderazgos refleja una división sobre la manera de ejercer el control político y el contacto con los ciudadanos en las zonas rurales del departamento.
