La salud de María Isabel Forero pende de un hilo burocrático mientras un tumor agresivo consume los tejidos de su rostro. Lo que inició como una pequeña protuberancia en la encía se transformó, tras una biopsia realizada en diciembre, en una inflamación severa que hoy compromete la órbita de su ojo y parte de su estructura nasal.
A pesar de contar con una tutela integral ratificada por un juez de segunda instancia, la paciente denuncia que la Nueva EPS continúa dilatando el tratamiento necesario para frenar el avance de la enfermedad.
El conflicto administrativo actual radica en la fragmentación del procedimiento quirúrgico requerido para su recuperación. Aunque la entidad autorizó la maxilectomía en un hospital de tercer nivel en Villavicencio, el procedimiento de reconstrucción mediante colgajos fue remitido a centros médicos en la ciudad de Yopal.
Según los especialistas que atienden el caso, ambas intervenciones deben realizarse de manera simultánea y en la misma sede hospitalaria para garantizar el éxito de la operación y evitar secuelas permanentes en el habla y la estética funcional de la usuaria.
Ante el avance del tumor, que ya ha erosionado el piso de la órbita ocular, Forero ha tomado una decisión drástica para llamar la atención de las autoridades de salud.
Si la dirección regional de la EPS no unifica las autorizaciones y garantiza el tratamiento integral este lunes, la paciente planea encadenarse en las instalaciones de la entidad como medida de presión. Los médicos en Villavicencio han clasificado el caso como una prioridad oncológica para intentar agilizar los trámites internos de la aseguradora.
La paciente relata que el proceso ha estado marcado por procedimientos previos que, lejos de ofrecer alivio, parecen haber activado la agresividad del tumor.
Tras pasar diez días hospitalizada por las complicaciones de una biopsia anterior, Forero teme que los retrasos administrativos actuales resulten en la pérdida total de la visión en el ojo afectado. Actualmente, la mujer se encuentra a la espera de una cita con el anestesiólogo, paso previo fundamental para la cirugía que determinará el futuro de su salud facial.
