La primera masacre de 2026 en Colombia se registró el lunes 5 de enero en el municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca. El hecho, confirmado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), dejó tres mujeres asesinadas en dos ataques distintos.
Según el director de Indepaz, Leonardo González Perafán, la primera víctima fue Irma July Erazo Reina, atacada dentro de un establecimiento comercial. Horas después, durante el velorio de Erazo Reina, hombres armados irrumpieron y asesinaron a Angélica María Camtoñí, de 35 años, y a Nancy Estela Reyna, de 53.
La zona norte del Cauca, donde ocurrieron los crímenes, es considerada de alto riesgo por las autoridades.
La Defensoría del Pueblo había emitido dos alertas tempranas durante 2025, la 013 y la 036, advirtiendo sobre la imposición de gobernanza ilegal y la presencia de grupos de disidencia armada en el municipio.
En esta región operan facciones como el Frente Jaime Martínez y el Frente Dagoberto Ramos, junto con bandas locales.
El ataque no es un episodio aislado. Solo en 2025, el mismo territorio registró siete masacres que cobraron la vida de 23 personas. Este nuevo crimen marca un sombrío inicio de año en una zona donde el control territorial está en disputa.
El suceso desencadenó una reacción política inmediata. José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), cuestionó públicamente al presidente Petro y a la vicepresidenta Francia Márquez. A través de un mensaje, Lafaurie preguntó si los mandatarios se habían referido ya a esta primera masacre del año o si continuaban enfocados en defender al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.

