A pesar de los esfuerzos de familiares y autoridades por mantener absoluta discreción, se conoció la liberación del comerciante Mauricio Alexander Fonseca, propietario de una talabartería en Paz de Ariporo. Fonseca había sido secuestrado el pasado 21 de enero en el área urbana del municipio.
De acuerdo con la información disponible, fue interceptado mientras se movilizaba en su vehículo por varios sujetos fuertemente armados. Aunque la versión oficial atribuye su liberación a la presión ejercida por las autoridades —sin que se hayan ofrecido detalles del operativo o la identidad del grupo armado o de delincuencia organizada que lo habrías secuestrado—, circulan versiones extraoficiales que indican que la familia habría pagado una importante suma de dinero para lograr su libertad.

Las fuerzas públicas señalaron que no habrá pronunciamiento oficial sobre el procedimiento, ya que las operaciones para ubicar a los responsables continúan en la zona, atendiendo también la petición de confidencialidad de la familia.
Uno de los primeros en confirmar el regreso a la libertad de Mauricio fue el alcalde de Paz de Ariporo, Jorge Camilo Abril Tarache, quien a través de sus redes sociales expresó: “Agradezco profundamente a Dios y a las autoridades del GAULA Policía y Fuerza Aeroespacial por la exitosa liberación del comerciante de nuestro municipio Mauricio Alexander Fonseca. Gracias a la presión ejercida por las fuerzas, especialmente mediante operativos y sobrevuelos estratégicos en la zona”.
Este caso evidencia un flagelo que afecta recurrentemente a comerciantes, ganaderos y agricultores de la región. Sin embargo, debido a las amenazas de grupos armados ilegales, muchas familias optan por no denunciar. Esta situación, sumada a la discreción con la que las autoridades suelen manejar los casos —quizás con la noble intención de proteger a las víctimas—, termina invisibilizando un problema de gran magnitud que impacta directamente la seguridad y la economía regional.
