El más reciente reporte del IDEAM indica que las lluvias continúan generando afectaciones en diferentes sectores de la jurisdicción de Corporinoquia, reflejadas en un incremento de las alertas hidrológicas y en la permanencia de condiciones de inestabilidad en zonas con riesgo de deslizamientos de tierra.
En cuanto a las condiciones hidrológicas, el 22,2% del territorio se encuentra en alerta roja. Esto afecta a 9 de los 10 municipios de Cundinamarca que integran la jurisdicción de Corporinoquia: Choachí, Ubaque, Chipaque, Quetame, Une, Cáqueza, Fosca, Guayabetal y Gutiérrez. En Casanare, están en alerta roja 12 de los 19 municipios: Villanueva, Tauramena, Sabanalarga, Monterrey, Recetor, Chámeza, Yopal, Pore, Sácama, La Salina, Trinidad y Hato Corozal; en Arauca, Tame; en Boyacá, Pisba, Paya, Labranzagrande y Pajarito; y en Vichada, por el comportamiento del río Tuparro.

El 38,9% de la jurisdicción permanece en alerta naranja en Paratebueno, Cundinamarca; Orocué, Nunchía, San Luis de Palenque y Paz de Ariporo, en Casanare; Arauca, Arauquita, Fortul, Saravena y Puerto Rondón, en Arauca; Cubará, en Boyacá; y en Vichada, los municipios de Santa Rosalía, Puerto Carreño y La Primavera, por el comportamiento del río Agua Clara. Se mantiene alerta amarilla en el municipio de La Primavera, Vichada, por el río Bita.
Respecto al riesgo por deslizamientos de tierra, el 26,7% del territorio presenta alerta roja en Guayabetal, Cundinamarca; Monterrey, Yopal, Nunchía, Támara, Sácama y Hato Corozal, en Casanare; Tame y Fortul, en Arauca; y Cubará, en Boyacá. El 24,4% de la jurisdicción registra alerta naranja en Quetame y Paratebueno, en Cundinamarca; Villanueva, Sabanalarga, Tauramena, Recetor, Aguazul y Pore, en Casanare; y Pajarito, Labranzagrande, Paya y Pisba, en Boyacá. Finalmente, el 11,1% del territorio permanece en alerta amarilla en Chámeza y Paz de Ariporo, en Casanare, así como en Gutiérrez, Fosca y Cáqueza, en Cundinamarca.
Corporinoquia reiteró el llamado a las comunidades, autoridades locales y organismos de gestión del riesgo a mantenerse atentos a la evolución de las condiciones climáticas, especialmente en zonas cercanas a fuentes hídricas y sectores con antecedentes de movimientos en masa, con el fin de prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la vida y los ecosistemas.
