María Corina Machado, dirigente opositora venezolana y recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, protagonizó un viaje clandestino y de alto riesgo para salir de Venezuela y llegar a Oslo, Noruega, donde recibió su reconocimiento internacional.
El relato de su travesía, difundido por medios internacionales, revela una operación planificada al más alto secreto para evadir la vigilancia del régimen de Nicolás Maduro.


La operación inició con Machado aún bajo un año de clandestinidad dentro de Venezuela. Según fuentes citadas por el Wall Street Journal y recogidas en el artículo de Infobae, la líder opositora empleó una peluca y un disfraz para movilizarse desde el suburbio de Caracas hasta un pueblo pesquero costero, en un trayecto que demandó hasta diez horas esquivando controles militares. En ese tramo, dos acompañantes de confianza la asistieron para evitar ser detectada por las fuerzas de seguridad.
Una vez alcanzada la costa, Machado abordó una lancha de pesca de madera para cruzar el mar Caribe hasta llegar a la isla de Curazao, ubicada a unos 65 kilómetros de la costa venezolana. El estado del mar fue adverso, con vientos fuertes y olas que hicieron peligroso el desplazamiento. Desde Curazao, la opositora tomó un avión privado que la trasladó primero a Estados Unidos y luego a Oslo, completando una ruta de cerca de 9.000 kilómetros antes de arribar a la capital noruega en la madrugada del jueves, según el mismo reporte.

La llegada a Oslo se produjo con retraso respecto a la fecha de la ceremonia oficial del Nobel de la Paz, por lo que su hija, Ana Corina Sosa Machado, recibió el premio en su nombre. En un discurso enviado desde el viaje, Machado situó su lucha en la historia venezolana y habló de la ardua travesía que implicó alcanzar la seguridad para recibir el galardón.
En la capital noruega, Machado se reunió con familiares, amigos y aliados políticos de distintos países. A su llegada fue recibida en el balcón del Grand Hotel de Oslo, donde saludó a venezolanos y residentes que se congregaron para acompañarla. Manifestó su agradecimiento a quienes arriesgaron su seguridad en la operación que permitió su salida de Venezuela y resaltó el significado del premio para su país.
Este periplo se produce en el contexto de un prolongado período de persecución política dentro de Venezuela. Machado, una figura central de la oposición, no había aparecido en público desde hace más de un año, tras días de manifestaciones contra el régimen de Maduro. La clandestinidad y los riesgos de detención habían limitado cualquier intento anterior de salir del país, lo que convirtió su viaje a Oslo en una operación excepcional y de alto riesgo.
La líder opositora manifestó que intentará por todos los medios regresar a su país, pese a las amenazas del régimen de apresarla a la primera oportunidad.
