El representante del gremio de taxistas en Yopal, Alejandro Rojas, lideró recientemente una mesa de trabajo con las autoridades municipales para definir el futuro del sector conocido como el terminalito y discutir las condiciones de los conductores.
Durante el encuentro, la administración propuso dos puntos para el traslado del paradero: la calle sexta con transversal 18 y un lote contiguo a medicina legal. Según Rojas, la primera opción resulta más viable para garantizar la seguridad vial, evitando cruces peligrosos cerca de las instalaciones de Enerca.

El compromiso oficial contempla un plazo de 20 a 25 días para adecuar el nuevo espacio, donde buses y taxis del norte del departamento podrán operar de manera organizada.
La situación en el centro comercial Unicentro también formó parte de la agenda debido a una acción popular que impide a los taxistas recoger pasajeros en el acceso principal.
Esta restricción obliga a los vehículos a ingresar a un sótano con capacidad limitada, donde el usuario no está acostumbrado a bajar y el conductor debe pagar por el acceso. Ante la falta de acuerdos con la gerencia del lugar, los conductores consideran medidas de protesta o dejar a los pasajeros a una cuadra de distancia para evitar sanciones de tránsito.

Rojas enfatizó la importancia de establecer una mesa técnica que incluya a las secretarías de movilidad y planeación para resolver este bloqueo que afecta la dinámica económica del gremio.
En el trasfondo de estas disputas logísticas subyace una crisis económica para los conductores que no son propietarios de sus vehículos. Actualmente, un taxista debe cubrir cuotas diarias que, sumadas al combustible y el lavado, pueden alcanzar los 160.000 pesos. Esta carga financiera obliga a jornadas extensas de hasta 16 horas para obtener un ingreso neto mínimo, similar a una carrera contra el reloj para cubrir gastos antes de percibir ganancia alguna.
Paralelamente, versiones extraoficiales señalan la existencia de un monopolio en el que tres personas concentran la propiedad de la mayoría de los taxis en el municipio, lo que dificultaría la regulación de aplicaciones móviles y la apertura de nuevos cupos.
Sobre la posibilidad de habilitar nuevas tarjetas de operación, el líder gremial fue enfático en que cualquier estudio de movilidad debe priorizar a los conductores asalariados con más de 20 años de servicio.
Rojas advirtió que no permitirán que estos cupos se conviertan en botín político, citando antecedentes de administraciones pasadas donde las licencias terminaron en manos ajenas al sector.
Mientras tanto, la tensión por el uso de plataformas digitales persiste; los taxistas defienden la legalidad del servicio público frente a los vehículos particulares, aunque algunos sectores del gremio ven en la tecnología una oportunidad para independizarse de las estructuras de propiedad actuales.
De esta forma enfrentar al actual monopolio, en cabeza de tres personas quienes presuntamente serían quienes presionan a las autoridades para impedir la implementación de las aplicaciones móviles en Yopal.
