El Tribunal Nacional de Garantías y Control Ético del Partido Nuevo Liberalismo declaró responsable al diputado Juan Fernando Mancipe Pérez por incurrir en faltas disciplinarias y éticas comprobadas.
La determinación surge tras corroborarse que el funcionario participó activamente en actos proselitistas del Partido Liberal durante su visita al municipio de Támara el 20 de diciembre de 2025.
El expediente contra el Diputado de Casanare incluyó material fotográfico y videos que lo ubicaban en medio de la comitiva de Richard Aguilar, entonces candidato al Senado por otra colectividad.

Testigos y miembros del comité territorial confirmaron que Mancipe no estuvo presente de forma casual, sino que acompañó el recorrido político luciendo una prenda roja, color representativo de la campaña ajena.
En su defensa, el diputado argumentó que los hechos ocurrieron en el marco de una festividad popular y que su presencia se limitó a un desayuno social con colegas de la corporación. Mancipe justificó el uso de su vestimenta como una elección comercial sin logotipos y calificó los encuentros como coincidencias propias de la dinámica política en municipios pequeños.
Sin embargo, durante el interrogatorio admitió que sus acciones buscaban transmitir un mensaje de inconformidad frente a las fracturas internas y la dirección de su partido en Casanare,. El tribunal concluyó que el encuentro no fue ocasional ni se limitó a un saludo protocolario, calificando la conducta como una participación libre y voluntaria en favor de terceros.

Informes de prensa y declaraciones de otros dirigentes señalaron que el diputado intentó minimizar su visibilidad ante las cámaras mientras se integraba en la manifestación pública liberal.
Expertos en la materia indican que este tipo de sanciones no representan más allá de un llamado de atención, dado que los partidos no tienen potestad legal para retirar la curul a un elegido por voto popular.
Este hecho lleva a algunos analistas a sugerir que, precisamente, lo que buscaba Mancipe era que lo expulsaran del partido para ganar mayor libertad de acción en la campaña electoral. Por ello, se presume que las directivas del partido, al leer esta posible intención, habrían optado por una reprimenda pública como sanción a su doble militancia, intentando así contener su avance.
«La política es dinámica», señalan algunos observadores para referirse a este tipo de maniobras que ciertos líderes, especialmente aquellos elegidos por voto popular, llegan a asumir. Estas acciones, sin embargo, suelen dejar un mensaje confuso entre sus electores.


