En el marco del Pacto Territorial Casanare, se realizó el acto de cierre e inauguración de las obras financiadas por esta estrategia de desarrollo regional. El evento, que contó con la presencia de autoridades nacionales y locales, marcó la culminación de la construcción del Caño Aguazulero y su interconexión con el Caño Cimarrón, una infraestructura considerada vital para la gestión del riesgo hídrico y la conectividad en el departamento.
La obra, que se extiende a lo largo de aproximadamente 1.600 metros, requirió una inversión total de $23.300 millones.

De esta suma, $21.300 millones fueron aportados por el Gobierno Nacional y $2.000 millones por el municipio de Aguazul, bajo un esquema de cofinanciación. El proyecto surge como respuesta a una necesidad urgente identificada tras los eventos de desbordamiento que afectaron gravemente a la zona universitaria hace cerca de cuatro años.
Entre las personalidades que asistieron al acto se encontraron Natalia Irene Molina Posso, Directora General del Departamento Nacional de Planeación (DNP); Sandra Yaneth Tibamosca, Gerente Nacional de Pactos Territoriales del DNP; Esmeralda Molina Gómez, Presidenta de ENTerritorio; y Oscar Javier Pérez Ruiz, Subgerente de Proyectos Especiales de ENTerritorio. Por parte del municipio, estuvieron presentes el alcalde Nelson Camacho, la gestora social Zulma Sandoval, el presidente del Concejo Municipal Jorge Cicuamia, así como líderes sociales y representantes de juntas de acción comunal.
Durante su intervención, el alcalde Camacho destacó la importancia de mantener una articulación constante con el DNP para la formulación y ejecución de proyectos estratégicos. En este sentido, se puso especial atención en el corredor vial incluido en el Pacto Territorial, que busca conectar a Aguazul con Puerto Gaitán, pasando por Maní y otros municipios, con la proyección de convertirse en una vía nacional.
Uno de los tramos más críticos de este corredor es el que une a Aguazul con Maní, un trayecto de 27 kilómetros cuyo pavimento fue colocado hace más de una década y hoy requiere una intervención urgente. El proyecto, que se encuentra en su tercera fase, contempla una inversión estimada de $170.000 millones, incluyendo la ampliación y pavimentación del tramo faltante hasta La Poyata. «Este corredor no solo conecta municipios, sino también departamentos, y representa una oportunidad invaluable para el desarrollo regional», expresó el alcalde.


