El senador Alirio Barrera abordó su futuro político en el contexto de las próximas elecciones para corporaciones y la presidencia, en medio de Lo queél describe como una «persecución tan berraca» que enfrenta su familia.
Actualmente, el senador está inscrito para el Senado, pero mencionó que todavía existe la posibilidad de optar por una fórmula o una candidatura a la gobernación, una opción que, según reportes locales, es deseada por sus seguidores.
Barrera enfatizó que su decisión no es una «camisa de fuerza». Deberá reunirse con el expresidente Uribe para definir los pasos a seguir. La definición de estas candidaturas se proyecta para diciembre.
Sin embargo, el senador reiteró que, si no existen garantías debido a la persecución, estará pensando en otras maneras de proceder, manifestó que, incluso, podría optar por no aspirar a nada si no es la voluntad de Dios.
El senador Barrera aprovechó la oportunidad para defender la gestión de las administraciones de Centro Democrático en Casanare, señalando que muchas de las obras que actualmente se están entregando (como el malecón, las ambulancias, y hospitales) fueron producto de su administración o la de Salomón Sanabria, incluyendo diseños, gestión de recursos y el importantísimo estudios de red hospitalaria, que ha permitido construir infraestrucura de salud en el departamento durante los últimos años.
Realizó un llamado de atención al gobernador y al alcalde por el tema del aeropuerto, un proyecto de ley de su autoría. Afirmó que, según la Aerocivil, el proyecto se encuentra estancado por «negligencia de la gobernación y la alcaldía», ya que no han llevado los diseños para firmar el convenio.
Respecto a la paz política, Barrera fue claro: «Si a mí no me atacan yo no peleo». Solicitó a sus contradictores que se bajen del tono, dejen de meterse con su familia y paren las denuncias.
En el panorama nacional, el senador instó a los líderes políticos (como Uribe, Gaviria y Vargas Lleras) a dejar a un lado las diferencias personales y políticas para priorizar al país. Subrayó que la única manera de avanzar es creando una alianza que se salga de los extremos, «neutralizar un poco más» y moverse hacia el centro para llamar a todos los sectores a trabajar juntos.
En cuanto a la reforma de la salud, Barrera se opuso a ella argumentando que la ley actual ya permite construir hospitales, mejorar el servicio y comprar equipos biomédicos. Indicó que la reforma busca que el Estado maneje el recurso para decidir a quién pagarle y a quién no, lo que pondría a depender de sectores políticos la prestación del servicio de salud, convirtiéndolo en cuotas burocráticas.
Alertó sobre el riesgo de la reforma, comparándola con el sistema de salud de los maestros, el cual, según él, empeoró tras ser intervenido. También criticó que el aval fiscal para la reforma no ha sido certificado por el Ministerio de Hacienda y que el gobierno busca financiarla con una nueva reforma tributaria que incluiría aumentos al precio del combustible y nuevos impuestos.
