Incertidumbre en Norte de Santander este miércoles 28 de enero tras confirmarse la pérdida de rastro de una aeronave que transportaba a quince personas. El avión Beechcraft 1900, identificado con la matrícula HK-4709 y operado por la empresa Searca para la compañía Satena, cumplía el trayecto entre Cúcuta y Ocaña cuando el contacto con los radares se interrumpió abruptamente.
Eran las 11:54 de la mañana y faltaban apenas unos pocos minutos para que los neumáticos tocaran la pista del aeropuerto Aguas Claras cuando el silencio se hizo definitivo en la frecuencia de radio.
El operativo de rescate se ha desplegado con celeridad sobre una geografía compleja y desafiante, concentrando los esfuerzos en los sectores rurales de los municipios de Hacarí y La Playa de Belén.
Desde la base de Palanquero, la Fuerza Aérea Colombiana despachó un helicóptero especializado para realizar un barrido visual exhaustivo en el área donde se recibió la última señal técnica del aparato. Mientras tanto, el Grupo de Búsqueda y Rescate Aeronáutico de Colombia trabaja intensamente en la verificación de las coordenadas exactas que permitan dar con el paradero de los ocupantes.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, confirmó que ya se ha establecido un Puesto de Mando Unificado para coordinar todas las acciones de emergencia y apoyo a las autoridades aeronáuticas.
Según la funcionaria, la Dirección de Investigación de Accidentes se encuentra recopilando cada dato técnico disponible sobre el momento de la desaparición. La aeronave involucrada es un modelo turbohélice con cabina presurizada, un equipo que habitualmente se considera ideal para navegar los cielos de esta región montañosa y variable.
