La creciente y dolorosa cifra de muertes en las vías de Casanare ha forzado una respuesta más profunda y pedagógica desde la Gobernación, materializada en la campaña “Guardianes del Camino”.
Mientras Colombia lamenta que diariamente entre 25 y 30 personas no regresen a sus hogares por tragedias en las calles y carreteras, la situación en Yopal se ha convertido en un apremiante problema de salud pública.
En lo que va de este año, Casanare ya registra 120 víctimas mortales, con Yopal acumulando una cifra escalofriante de 60 fallecidos. Estas estadísticas han encendido alarmas a nivel nacional, manteniendo los ojos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial fijos en el departamento.
El equipo de “Guardianes del Camino”, coordinado por Rofer Roncancio, ha llevado su mensaje a sectores vulnerables como la Ciudadela La Bendición, donde habitan más de 4,000 familias. La estrategia se distingue por su enfoque innovador: educar a los niños, jóvenes y adolescentes, convirtiéndolos en los primeros vigilantes de la seguridad vial dentro de sus propios hogares.
Se comprende que los menores de edad actúan como verdaderas “esponjitas” que absorben y replican la información, interpelando a sus padres cuando detectan imprudencias.
A través de actividades lúdicas, dramatizados con títeres y el uso de cinco carismáticos superhéroes llaneros, se socializan las normas esenciales. Estos personajes, inspirados en la fauna regional, transmiten mensajes sencillos, pero salvadores. Por ejemplo, Mouri la tortuga, enseña con ternura que la velocidad mata, exhortando a la calma. Armandillo invita a la protección máxima, recalcando el uso del casco, el chaleco reflectivo y el cinturón de seguridad. Por su parte, Cani el alcaraván, promueve la vigilancia constante del entorno mientras se conduce, y Capivaldo el chigüiro, representa la disciplina y el liderazgo necesario en el camino.
La campaña será llevada a zonas rurales y a instituciones educativas de municipios como Tauramena, Aguazul y Villanueva, donde se impactarán a más de 6,000 personas.
El coordinador Roncancio ha manifestado que la imprudencia sigue siendo el factor que cobra vidas, especialmente el conducir en estado de embriaguez. Se plantea la necesidad de complementar la educación con una aplicación estricta de la ley y medidas un poco más coercitivas, como las sanciones monetarias, algo que históricamente se ha dificultado en esta región, ya que la oposición a controles como las fotomultas, se han convertido en plataformas políticas de algunos líderes para ganar votos en épocas electorales, a pesar de que en otras ciudades sí se respeta estos mecanismos.
Líderes locales, como la edil Sindy Infante, han visto de cerca el panorama, reconociendo que la mayoría de las familias de La Bendición se movilizan en motocicleta, a menudo llevando a dos o tres personas debido a las circunstancias económicas. Infante subraya que, aunque es una necesidad, la irresponsabilidad de algunos padres pone a los hijos en riesgo, e invita a que se tenga «mano dura» contra las infracciones.
