Héctor Eduardo Domínguez Vargas perdió la vida luego de varios días de lucha en un centro asistencial de Yopal, Casanare, a causa de una lesión con arma de fuego en su rostro. Las autoridades manejan dos hipótesis contradictorias sobre lo ocurrido.
La primera versión, entregada por las autoridades, señala que se trataría de un caso de hurto. Según este relato, la compañera sentimental de Gómez Vargas se encontraba en la puerta de su casa cuando dos sujetos en motocicleta intentaron hurtarle el celular. Al parecer, Domínguez Vargas habría salido a intentar detener el asalto y uno de los perpetradores le disparó en el rostro, a la altura de uno de sus ojos. La grave lesión lo mantuvo en la unidad de cuidados intensivos hasta su fallecimiento.
Una segunda versión, también analizada por los investigadores, apunta a un posible ajuste de cuentas. Se conoció que el hoy occiso había laborado durante varios años en las palmeras del municipio de Maní. Según esta hipótesis, los atacantes llegaron en motocicleta, ingresaron a la vivienda y dispararon contra él.
Un detalle adicional que ha llamado la atención de los investigadores es que momentos antes del ataque con arma de fuego, se registró un extraño hurto de un taxi, que fue abandonado pocas cuadras más adelante, y un presunto asalto en el que hurtaron un celular.
Estos hechos habrían obligado a las patrullas policiales a desplazarse hacia esos puntos, presuntamente operaron como distractor, dejando aparentemente libre la vía para que los responsables del ataque contra Domínguez Vargas actuaran sin interferencia.
Las dos líneas investigativas —el presunto asalto y el posible ataque sicarial— continúan siendo analizadas por las autoridades.
