Una emergencia de aproximadamente 36 horas en el relleno sanitario de Paz de Ariporo movilizó a diversos organismos de socorro y activó las alarmas ambientales en el departamento de Casanare tras la ignición de residuos sólidos.
El evento, que comenzó la noche del sábado, fue atendido mediante un esfuerzo coordinado entre los cuerpos de bomberos de Paz de Ariporo, Yopal y Pore, junto con la Defensa Civil y la administración municipal. La complejidad de la situación radicó en que no se trataba únicamente de un fuego superficial, sino de una combustión interna que requirió el despliegue de maquinaria amarilla para remover y sofocar el material con capas de tierra.
Las altas temperaturas registradas en la región, que oscilaron entre los 35 y 36 grados centígrados, se identificaron como un factor determinante en el inicio o la propagación del fuego.
Según informes preliminares de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo, la conflagración afectó entre un 30 y un 40 por ciento de la trinchera de disposición, dañando de manera significativa la geomembrana encargada de prevenir la filtración de lixiviados hacia el suelo. Esta afectación estructural es crítica, pues el contacto de estos líquidos con la tierra podría generar una contaminación directa de los recursos hídricos subterráneos.
Corporinoquia, como autoridad ambiental competente, ha iniciado las labores de seguimiento y validación para determinar si existieron incumplimientos en el manejo del relleno.
Las obligaciones técnicas exigen que los residuos sean recubiertos periódicamente con materiales arcillosos y protegidos con geomembranas para evitar procesos de incineración espontánea. La presencia de materiales como vidrio, plástico y metales en el sitio facilita la ignición bajo condiciones de calor extremo si no se cumple con el aislamiento adecuado.
La entidad evaluará bajo el régimen sancionatorio ambiental si la empresa operadora es responsable de una infracción por falta de prevención o mitigación de riesgos.


El impacto atmosférico también es objeto de análisis. La quema de desechos produjo la emisión de gases tóxicos y partículas PM10 y PM2.5, lo que representa una presión ambiental no corregida sobre la atmósfera local. Ante el daño en las chimeneas y conductos de gases de las trincheras, la disposición de residuos en el sitio podría suspenderse temporalmente mediante medidas preventivas hasta que se garanticen las reparaciones necesarias. Durante la crisis, parte de la recolección del municipio fue desviada hacia el relleno sanitario Cascajar en Yopal, aunque este último también enfrenta una situación operativa limitada.
Debido a que la geomembrana que aísla los residuos del suelo resultó gravemente afectada, será necesario realizar un trabajo de ingeniería para repararla, lo que implica que los municipios que hacen uso frecuente de este relleno sanitario deberán buscar una opción alternativa mientras duren las labores.
Esta situación ha dejado al descubierto una problemática que, según se prevé, traerá consecuencias jurídicas y disciplinarias para varios alcaldes del departamento de Casanare. Algunos conocedores del tema señalan que los Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIR) locales no han sido actualizados, por lo que ninguno de estos mandatarios tendría contemplado un plan de contingencia para este tipo de eventualidades, lo que de por sí podría constituir una falta grave.
A esto se suma que el relleno sanitario de Casacajar, ubicado en la vereda La Niata de Yopal, no tiene capacidad para soportar el flujo de carga adicional que generarían los municipios afectados.
El peritaje final y el levantamiento de información por parte de los equipos profesionales de la autoridad ambiental se completarán durante este mes.
La emergencia en Paz de Ariporo funciona como un aviso sobre la urgencia de infraestructura especializada y una cultura de reciclaje más rigurosa para evitar crisis sanitarias y ambientales en el departamento.

