Después de una espera de 23 años, la familia Meche Paredes pudo dar una despedida digna a Leidy Tatiana, cuya desaparición en junio de 2002 había dejado un vacío imposible de llenar. El pasado viernes 17 de octubre, en una emotiva ceremonia en el Cementerio Municipal de Yopal, sus restos fueron inhumados mientras sonaban los vallenatos que tanto le gustaban, culminando una búsqueda que parecía no tener fin.
Leidy Tatiana tenía apenas 16 años cuando el conflicto armado la alejó de su hogar. Con el paso del tiempo, las llamadas cesaron y el silencio se instaló en su familia, que durante más de dos décadas movió cielo y tierra para encontrarla. No fue hasta septiembre de 2023 que su padre acudió a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, iniciando un proceso que cambiaría su historia.


La investigación humanitaria de la UBPD identificó que en el cementerio municipal de Arauca existían cuerpos no identificados. En marzo de 2024 se recuperaron los restos de una persona cuyas características coincidían con la descripción de Leidy. Las pruebas genéticas realizadas por Medicina Legal confirmaron lo que la familia tanto anhelaba: habían encontrado a Leidy Tatiana.
Según la reconstrucción de los hechos, la joven falleció el 20 de mayo de 2005 en zona rural de Tame, en circunstancias relacionadas con el conflicto armado. Al no portar identificación, había sido enterrada como persona no identificada en Arauca, donde permaneció durante 18 años.
Durante la ceremonia de despedida, su madre recordó una serenata que le había dedicado a Leidy cuando cumplió 14 años, especialmente la canción «La ventana marroncita» que tanto la hacía sonreír. Esa misma melodía volvió a escucharse ahora, en su último adiós, creando un puente entre los recuerdos felices y el cierre de este doloroso capítulo.
Wilson Chavarro, coordinador territorial de la Unidad de Búsqueda en Casanare, reconoció el valor de la familia y reflexionó sobre el significado de este encuentro. «Ninguna persona en Colombia debió verse sometida a lo que le ocurrió a Leidy Tatiana. Hoy sus seres queridos la reciben de nuevo y en medio del dolor, que todavía no sana, se gesta un poco de alivio», afirmó.
La UBPD mantiene disponible su sede en Yopal para atender casos de personas desaparecidas, recordando que en Colombia aún hay miles de familias que esperan respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.


