La Federación Nacional de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) y la Gobernación de Casanare sellaron una alianza estratégica dirigida a ampliar las oportunidades para los agricultores del departamento. Este trabajo conjunto tiene como meta principal impulsar el desarrollo sostenible del sector agropecuario en la región.
El convenio busca integrar capacidades técnicas, científicas, tecnológicas, humanas y físicas para fortalecer la producción agrícola local.
El gobernador César Ortiz Zorro subrayó que esta articulación dinamizará la agroindustria y constituye un paso crucial para consolidar a Casanare como una despensa agrícola para Colombia y para mercados internacionales. Reveló que ya se han iniciado los primeros cultivos de leguminosas y que actualmente el departamento es un modelo nacional en producción por hectárea de soya y frijol arbustivo.

Las acciones previstas se concentrarán en múltiples frentes: producción, transformación, agregación de valor, comercialización, transporte, compras públicas municipales, abastecimiento agroalimentario, promoción del consumo y fortalecimiento organizativo de los productores y sus asociaciones. Por su parte, el gerente de Fenalce, Arnulfo Trujillo, destacó que la visión del departamento impulsa un crecimiento estratégico en granos y consolida la soberanía alimentaria.
Explicó que el potencial de los arroceros para rotar cultivos con soya, frijol o maíz mejorará la productividad, la salud de los suelos y los procesos de industrialización, todo ello respaldado con asistencia técnica y apoyo en mercadeo.
La alianza se estructura sobre siete ejes de trabajo que incluyen fomento productivo, innovación, comercialización municipal, infraestructura, fortalecimiento asociativo, información de mercados y gobernanza de cadena. Como parte de este acuerdo, se conformarán mesas de trabajo para definir el plan de acción del año 2026, el cual guiará las intervenciones conjuntas.
Un logro inmediato que se resalta es la ejecución, durante 2025, de siembras comerciales de soya y fríjol caupí arbustivo en la región. Estos cultivos alcanzaron rendimientos que superan los históricos nacionales, marcando una transformación en la dinámica agrícola de un territorio tradicionalmente reconocido por el arroz, la palma y la ganadería.

