La finca Corinto, ubicada a 25 kilómetros de Yopal en el corregimiento de Tilodirán, fue objeto de una diligencia de desalojo y restitución el pasado 23 de abril de 2026, por parte de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) en compañía de otras autoridades.
El predio había sido entregado el 26 de enero de 2025 por la misma entidad a 400 familias campesinas, muchas de ellas víctimas directas del conflicto armado, a través de la Fundación Sembrar Asociación de Víctimas del Conflicto Armado de Casanare.


La finca Corinto tiene una carga simbólica profunda. En septiembre de 2005 fue designada como zona de concentración para los paramilitares del Bloque Centauros, comandado por José Vicente Castaño, en un acto de desmovilización.
Años después, el terreno pasó a extinción de dominio, fue administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y finalmente llegó a la ANT, que lo entregó a las familias como un acto de reparación y reconciliación.
Hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial de los motivos del desalojo. Miembros de las comunidades afectadas expresaron su inconformidad: “Nos sentimos revictimizados nuevamente. Es una arbitrariedad, el predio nos lo había entregado hace un año la misma ANT”. Los hechos dejan en el aire los sueños y esfuerzos de las 400 familias.


