El Gobierno de El Salvador solicitó formalmente a Colombia tomar medidas urgentes para desarticular una red de estafas telefónicas que, según sus investigaciones, opera desde la cárcel de Cómbita, en el departamento de Boyacá; El ministro de Seguridad salvadoreño, Gustavo Villatoro, afirmó que este esquema delictivo afecta a ciudadanos de múltiples países latinoamericanos.
Durante una conferencia de prensa, Villatoro hizo un enérgico llamado a las autoridades colombianas. «Nosotros como autoridades salvadoreñas no nos queda más que pedirle a las autoridades y al Gobierno colombiano que hagan algo, que vayan a hacer una requisa», declaró, cuestionando el acceso a teléfonos y tarjetas SIM dentro del penal.

El ministro aseguró que su petición trasciende las diferencias políticas entre ambos gobiernos. «Más allá de la situación política… por lo menos por hermandad latinoamericana, las autoridades colombianas tienen que poner orden en esta cárcel», señaló, apelando a la cooperación regional.
Según la denuncia, los estafadores contactan a trabajadores (como fontaneros o electricistas) a través de redes sociales, los citan a lugares despoblados y luego simulan un secuestro por parte del cartel mexicano Jalisco Nueva Generación para exigir pagos. Villatoro aclaró que es un engaño psicológico sin presencia física de los victimarios y que en El Salvador no existen carteles de droga activos ni secuestros.
Mientras tanto el presidente de ése país, Nayib Bukele a través de su cuenta de x exprosó, “la solución es sencilla, no pagar”
