
La Altillanura colombiana es una vasta región conformada por sabanas, llanuras y bosques, cuya riqueza en biodiversidad y recursos naturales la convierten en un territorio de gran importancia para el desarrollo económico y ambiental del país.
Ubicada en la Orinoquía, esta zona abarca los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada, siendo clave en actividades como la agricultura, la ganadería y la extracción de hidrocarburos.


Sus ecosistemas están atravesados por importantes ríos como el Orinoco, el Arauca y el Meta, los cuales cumplen una función fundamental en el equilibrio ecológico de la región. La presencia de fauna y flora únicas en esta zona la convierte en un área prioritaria para la conservación, especialmente ante los riesgos asociados con la deforestación y la expansión de la frontera agrícola.
Ante este panorama, las autoridades ambientales Cormacarena y Corporinoquia, en conjunto con Conservación Internacional y la Reserva Natural de la Sociedad Civil Yurumí, han decidido impulsar una estrategia de conservación y desarrollo sostenible. Esta iniciativa tiene como objetivo preservar los ecosistemas, promover la gestión responsable de los recursos y fortalecer la articulación con las comunidades locales para un desarrollo equilibrado.
La planificación de un modelo de aprovechamiento sostenible para 4.3 millones de hectáreas representa un paso significativo en la gestión ambiental de la Altillanura. Con la implementación de este plan, se busca garantizar que el crecimiento económico de la región se lleve a cabo en armonía con la protección de su biodiversidad, marcando un precedente en la gestión sostenible del territorio.
