La capital colombiana recordó el sonado caso Colmenares, ante los impactantes detalles que rodean la muerte de Jaime Esteban Moreno, un joven de 20 años que cursaba séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas en la prestigiosa Universidad de los Andes.

El suceso, que tuvo lugar en la madrugada del 31 de octubre, ha llevado a las autoridades a detener a tres personas presuntamente implicadas en una agresión brutal.
El fallecimiento de Moreno se confirmó en las últimas horas de ese viernes, luego de que el estudiante fuera víctima de múltiples y serias lesiones. El drama comenzó, según el reporte conocido por la prensa, tras un inconveniente menor que se gestó dentro de un establecimiento nocturno.
Este desacuerdo desató una persecución de los agresores, algunos de ellos disfrazados, dieron caza a la víctima y a un amigo suyo sobre la Calle 64 con Carrera 14, donde finalmente se desató la golpiza frente a otro local.
Información preliminar manejada por la Policía Metropolitana de Bogotá señala que el joven fue acorralado y golpeado con puntapiés directamente en la cabeza por los hombres que lo perseguían, junto a varias mujeres que también se habrían participado en la agresión.
El teniente coronel Jorge Ariza, oficial de Guarnición de la Policía Metropolitana de Bogotá, relató cómo encontraron la escena: “En la calle 64 se evidencia a un ciudadano tendido en vía pública con unas lesiones en su cuerpo, se activan todos los protocolos y esta persona es trasladada a un centro asistencial”.
El estudiante llegó al servicio de urgencias del Hospital Chapinero, luego de sertrasladado desde el lugar de los hechos por la Policía Nacional; el diagnóstico de ingreso era devastador: trauma craneoencefálico severo.
Tras la valoración inicial del equipo médico, se tomó la decisión de trasladarlo de inmediato al Hospital Simón Bolívar. Allí, se esperaba que recibiera atención especializada crucial en neurocirugía y cuidados intensivos.
A pesar de los titánicos esfuerzos del personal médico en la Unidad de Cuidados Intensivos, el paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio. Lamentablemente, Moreno falleció a pesar de todas las maniobras de reanimación.

Gracias a la información proporcionada por un testigo, quien señaló la presunta acción de tres personas, la patrulla policial de la zona de atención logró la captura inmediata de los sospechosos vinculados con un hecho de lesiones personales que culminó en esta fatal agresión. El oficial Ariza indicó que, gracias al señalamiento de un testigo, se pudo actuar de manera inmediata.
Las autoridades competentes continúan con las indagaciones para establecer de manera definitiva las causas y la responsabilidad exacta de cada involucrado.
Este doloroso suceso ha generado una ola de indignación y tristeza en la comunidad académica, trayendo al recuerdo el doloroso caso Colmenares debido a las fatídicas coincidencias de ambos hechos donde dos jóvenes promesas perdieron la vida en absurdos hechos de intolerancia.
En las plataformas digitales, el caso se ha viralizado. Uno de los docentes de Jaime Esteban en la Universidad de los Andes expresó su profundo pesar y exigencia de verdad: “Haber sido profesor de una persona tan maravillosa como Jaime Esteban Moreno Jaramillo y haber contribuido en su formación siempre fue para mí motivo de inmenso orgullo. Exigimos a las autoridades que se haga justicia. Fiscalía y Policía, urge identificar a los asesinos”. Es un claro llamado a que el peso de la ley caiga sobre quienes arrebataron la vida de un estudiante prometedor.
