Tauramena Casanare fue testigo de un audaz ejercicio democrático protagonizado por el actual alcalde de Tauramena Javier Augusto Alvarez Alfonso y su gabinete en pleno.
El pasado 19 de diciembre, el alcalde de Tauramena, Casanare, llevó a cabo el acto público de rendición de cuentas. En él, cada uno de sus funcionarios y él mismo burgomaestre, presentaron un balance de los primeros dos años de gobierno, destacando logros y anunciando buenas noticias para el municipio.
Resumieron esta primera mitad de gestión con resultados tangibles y proyectaron que, a partir de 2026, iniciarán un gran número de obras que impulsarán el crecimiento económico, generarán empleo y optimizarán la infraestructura local, la mayoría de ellas propuestas desde esta administración.
Hasta ese momento, el evento transcurrió con normalidad, como suele suceder en este tipo de actos. Sin embargo, al terminar el balance oficial, dio inicio una segunda parte completamente atípica y sin precedentes recientes para la región de la Orinoquía.
Durante cerca de 3 horas, el Alcalde y sus secretarios se sentaron alrededor de una mesa y comenzaron a responder, una por una, las inquietudes que los asistentes habían planteado por escrito.
Cada pregunta fue atendida por el funcionario responsable y, en muchos casos, complementada o explicada en detalle por el propio alcalde. Entre ellas, hubo varias incómodas, formuladas de manera espontánea por ciudadanos, muchos de ellos opositores políticos.


Con altura y, sobre todo, con argumentos claros, la administración respondió cada cuestión.
Incluso en un par de ocasiones, algunos ciudadanos, visiblemente alterados, recriminaron a los funcionarios y los llegaron a calificar de mentirosos. Tras las explicaciones y la exposición de datos precisos, estos mismos asistentes modificaron su postura y aceptaron la información proporcionada.
Este momento espontáneo, sin precedentes recientes en la zona, solo puede entenderse como una muestra de la confianza que tiene el alcalde Javier Álvarez en su gestión. Tanta, que puede permitirse el lujo de mirar a los ojos a sus conciudadanos y responder con fundamentos.


Un momento muy llamativo y emotivo, fue protagonizado por una joven mujer que tomó la palabra y luego de una oración, le entregó un ejemplar de la biblia al alcalde, agradeciendo su gestión e instándolo a seguir trabajando por su comunidad con integridad y de la mano de Dios; gesto que Alvarez visiblemente emocionado recibió con gratitud.


Siendo esta la tercera vez que Álvarez ocupa la alcaldía, ha dado fe del eslogan de su campaña: “Gobierno con experiencia”. Y entre sus habitantes comienza a consolidarse una frase que ya suena a consigna: “Cuantas veces se presente Javier Álvarez a las elecciones, seguramente será alcalde de Tauramena”.
Un momento muy llamativo y emotivo, fue protagonizado por una joven mujer que tomó la palabra y luego de una oración, le entregó un ejemplar de la biblia al alcalde, agradeciendo su gestión e instándolo a seguir trabajando por su comunidad con integridad y de la mano de Dios; gesto que Alvarez visiblemente emocionado recibió con gratitud.
