El municipio de Orocué, una de las joyas turísticas del departamento de Casanare sobre el río Meta, enfrenta una crisis ambiental sin precedentes tras los recientes incendios forestales que han devastado el Parque Wisirare, según la denuncia pública del Diputado de la Asamblea de Casanare Eduardo Antolinez.
Este ecosistema, que servía como refugio para la fauna silvestre durante la temporada de sequía gracias a sus fuentes hídricas, se ha transformado en lo que los líderes locales describen como un «desierto».
La magnitud del daño a la biodiversidad es desgarradora. Entre los restos calcinados del parque se han encontrado ejemplares de morrocos, galápagas (tortugas), venados y cachicamos (armadillos).
La pérdida no solo afecta a los animales que perdieron la vida, sino también a los sobrevivientes que han quedado sin árboles para sombra y sin pasto para alimentarse. Esta situación pone en jaque la supervivencia de especies emblemáticas de la región, como el Caimán Llanero, cuyo criadero en Orocué es de importancia histórica y un atractivo principal para el turismo nacional.


Lo más alarmante de esta tragedia son las fuertes sospechas de intencionalidad. Según las evaluaciones preliminares del cuerpo de bomberos, existe la hipótesis de que el fuego se originó por «manos negras» o personas malintencionadas.
El diputado Eduardo Antolínez ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que se investigue a fondo y se sancione a los responsables, señalando que «no es justo que se pierda la riqueza natural por una o dos personas que no quieren a los animales».
En términos de inversión y futuro para la zona, el panorama es agridulce. Mientras la fauna perece, la administración departamental ha comprometido aproximadamente 127,000 millones de pesos para la pavimentación de la vía hacia Orocué, buscando potenciar el turismo y generar oportunidades laborales que no dependan de la clase política.
Sin embargo, líderes regionales advierten que, sin una protección efectiva de la fauna y la flora, el atractivo turístico de este municipio —considerado el cuarto mejor destino a nivel nacional— podría desaparecer bajo las cenizas de la negligencia y el fuego provocado.


