En el conjunto residencial Torres de San Marcos, en Yopal, se registró un hecho que evidencia los riesgos de ignorar el régimen de propiedad horizontal. Una persona que adquirió recientemente una vivienda en una de las torres decidió modificar el interior de su apartamento derribando muros, una intervención que, al tratarse de edificios con estructura de muros portantes, compromete la estabilidad de toda la edificación.
Los vecinos, al enterarse de las demoliciones, se alarmaron y trataron de impedir la obra cortando el suministro de energía y reclamando al nuevo propietario. Según los residentes, el hombre respondió con altanería diciendo que era su casa y que hacía lo que quería.

Ante la gravedad de la situación, tuvo que intervenir el comandante de la Policía de Yopal, ya que el presunto infractor es funcionario activo de esa institución. También participaron la Secretaría de Gobierno y la inspectora municipal.
El secretario de Gobierno, Jorge Andrés Rodríguez, confirmó que funcionarios de la Secretaría de Planeación realizaron una visita técnica al conjunto residencial para evaluar la intervención, la cual se ejecutó sin permiso de la administración.
El caso será remitido al Inspector de Policía para que se impongan las sanciones correspondientes.
El régimen de propiedad horizontal prohíbe este tipo de modificaciones estructurales. En edificios construidos sin columnas convencionales, como es el caso de Torres de San Marcos, los muros son los que soportan la carga de la estructura, por lo que derribarlos debilita la torre y pone en riesgo la vida de los demás habitantes.


