Un profesional médico identificado como Enrique José Vanstrahlen Vizcaíno descubrió que sus documentos y títulos profesionales estaban siendo utilizados por un tercero para ejercer la medicina de manera irregular.
El presunto responsable de esta suplantación al parecer sería un joven de 23 años llamado Jorge Mauricio Vanegas Mendivelso quien anteriormente se desempeñaba como auxiliar de enfermería en servicios de ambulancias y quien presuntamente aun estaría ejerciendo como médico pero esta vez en el departamento de Casanare.

El engaño salió a la luz de una forma casi accidental, cuando una persona se comunicó con el para reclamar por los daños de un vehículo alquilado a su nombre, y que habría sido llevado desde la capital de Casanare para el departamento del Vichada para laborar con la IPS; contrato que se hizo a través de un tercero, el médico se sorprende por la acusación y le manifiesta que no tiene camionetas alquiladas y que tampoco laboraba en ninguno de los municipios de Vichada.
La persona le envió copias de documentación de contratos y fotografías del vehículo de las personas involucradas.
Tras investigar el rastro de su propia identidad, el afectado constató que Vanegas Mendivelso figuraba en la nómina de la IPS Jiwisalud S.A.S. desde el año 2023 operando como galeno de dicha entidad suplantando su nombre.

En dicha institución el hombre habría suscrito diagnósticos complejos y emitido fórmulas médicas utilizando un sello falsificado y la tarjeta profesional de Vanstrahlen Vizcaíno, ya que años atrás el verdadero médico habría trabajado juntos al suplantador en otra entidad, por lo tanto lo conocía y tenía acceso a sus documentos.
Estos actos representan un peligro latente para la salud de los pacientes que recibieron atención de alguien no calificado para tales funciones.
Ante la gravedad de los hechos la víctima interpuso una querella formal ante la Fiscalía General de la Nación el pasado 15 de junio de 2025 por los delitos de falsedad personal y usurpación de funciones.
Sin embargo, la obtención de pruebas por parte del afectado no fue sencilla debido a la resistencia inicial de la entidad prestadora de salud involucrada.

La IPS Jiwisalud representada legalmente por Pedro Germán Martínez, negó en primera instancia las solicitudes de información amparándose en leyes de reserva y protección de datos fundamentales. Esta actitud defensiva de la clínica dilató la posibilidad de obtener documentos que probaran la suplantación.
Esta barrera institucional obligó al profesional suplantado a interponer una acción de tutela para proteger sus derechos fundamentales al habeas data y de petición.
El Juzgado Promiscuo Municipal de Cumaribo falló finalmente a favor del demandante ordenando a la clínica entregar toda la documentación relacionada con los contratos y las historias clínicas generadas bajo su identidad.
La Superintendencia Nacional de Salud también intervino en el caso requiriendo de manera urgente copias de los desprendibles de pago y certificados de experiencia presentados en la hoja de vida falsa. La orden judicial fue clara al exigir transparencia inmediata para restaurar la integridad del nombre del profesional afectado.
Según se supo extraoficialmente, hace pocos meses la sede de la IPS Jiwisalud en Cumaribo fue intervenida por la Secretaría de Salud de Vichada, y fue sellada en dicha diligencia ya que al parecer fueron múltiples las irregularidades encontradas.
A pesar de los procesos legales en curso, el denunciante sostiene que el presunto impostor continuó laborando en la institución por meses después de la denuncia inicial y que actualmente presuntamente se encuentra laborando en una IPS en el departamento de Casanare.
La situación genera una honda preocupación sobre la seguridad de los pacientes atendidos en la región quienes pueden estar recibiendo tratamientos equivocados.
Mientras el proceso penal avanza las autoridades intentan esclarecer cómo los filtros de contratación permitieron que un auxiliar de enfermería firmara contratos de prestación de servicios por sumas millonarias y por qué ante este riesgo latente las entidades operan con una lentitud paquidérmica.
El caso permanece abierto bajo la vigilancia de los entes de control que buscan garantizar que un evento de esta naturaleza no se repita en el departamento y debe servir de alerta para que las autoridades médicas del departamento activen los protocolos de seguridad para detectar si efectivamente hay personas suplantando médicos y atendiendo pacientes en el departamento de Casanare.
