El cementerio municipal de Yopal enfrenta un horizonte de incertidumbre operativa que podría derivar en su clausura definitiva si no se ejecutan acciones correctivas inmediatas exigidas por las autoridades sanitarias y ambientales.
José Andrés Rodríguez, secretario de Gobierno local, lideró recientemente una mesa de trabajo con representantes de funerarias para abordar las críticas medidas de mejora solicitadas tras una inspección de la Secretaría de Salud.

El funcionario advirtió que el manejo inadecuado de residuos y las deficiencias detectadas en el laboratorio de tanatopraxia han puesto al camposanto bajo la lupa de entidades que tienen la potestad de ordenar el cese total de actividades si persiste el incumplimiento de las normas técnicas vigentes.
La administración municipal evalúa actualmente diversas estrategias para rescatar la sostenibilidad financiera del Cementerio Parque Central, destacando la posibilidad de un incremento en las tarifas fúnebres debido a que los costos actuales en la ciudad están muy por debajo del promedio nacional.
Rodríguez señaló que el recinto apenas cuenta con un funcionario de planta, una cifra insuficiente para las labores de mantenimiento y operación técnica que requiere un espacio de tal magnitud e importancia social. Ante este panorama de precariedad, el gobierno local no descarta entregar el cementerio en concesión a una persona jurídica experta en servicios fúnebres, un proyecto que ya cuenta con estudios de factibilidad y que eventualmente deberá ser debatido por el Concejo Municipal.
Uno de los puntos más críticos de esta crisis institucional es el marcado deterioro de la infraestructura física y la vulnerabilidad de la seguridad perimetral. El secretario denunció que un tramo del muro del cementerio fue derribado durante obras civiles realizadas por la empresa Acuatodos y su contratista, lo que ha facilitado el ingreso constante de delincuentes y consumidores de sustancias al predio sagrado.
Pese a las insistentes reclamaciones administrativas realizadas durante los últimos años, la reconstrucción del muro, valorada en aproximadamente 100 millones de pesos, sigue sin ejecutarse, lo que obligará a la oficina jurídica a iniciar un proceso judicial para garantizar el cerramiento total del perímetro.
La desidia técnica también se evidencia en el estado del horno crematorio, un equipo que representó una inversión cuantiosa para el municipio y que hoy se encuentra fuera de servicio tras ser parcialmente desmantelado en periodos anteriores, generándose un presunto detrimento patrimonial al municipio.
Una de las opciones que toma más fuerza es la de entregar el camposanto en concesión, lo que permitiría garantizar su funcionamiento sin que la Alcaldía de Yopal tenga que hacer cuantiosas inversiones del erario público.
El tiempo corre para la gestión municipal, pues se espera una nueva visita de inspección oficial en el mes de septiembre para verificar si se han mitigado los riesgos ambientales y sanitarios reportados originalmente.
De no presentarse progresos sustanciales en la disposición de residuos y el mantenimiento general, el patrimonio del municipio podría verse afectado por multas exorbitantes o por una orden de sellamiento que dejaría a la capital casanareña sin su principal centro de servicios fúnebres.
