En la mañana de hoy y a solo cuatro días de las elecciones presidenciales, se registró en Riohacha un ataque directo contra las instalaciones del Batallón de Infantería Mecanizado número seis Cartagena. El incidente, que involucró el lanzamiento de cilindros bomba desde un vehículo en movimiento, obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas para proteger a la población civil en el departamento de La Guajira.
Como consecuencia inmediata de la agresión, diversos sectores educativos y comerciales suspendieron sus actividades habituales mientras la incertidumbre crecía en los alrededores de la zona militar.

Las puertas de colegios y universidades permanecieron cerradas, al tiempo que la vía que comunica a Riohacha con Maicao fue bloqueada para permitir el trabajo de las unidades antiexplosivos, encargadas de rastrear cualquier otro artefacto que pusiera en riesgo la movilidad en el importante corredor vial.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó lo sucedido como una acción de debilidad por parte del grupo armado ELN, señalando el hecho como una violación a los derechos humanos. En respuesta a la situación, el alto funcionario anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quienes entreguen información que permita la captura de los responsables y ayude a prevenir futuros incidentes terroristas en la región.

Por su parte, el secretario de Gobierno de La Guajira, Misael Velásquez, manifestó su rechazo ante estos actos de violencia y envió un mensaje de solidaridad a las familias de los soldados.
Aunque todavía no se ha determinado la cantidad exacta de explosivos lanzados contra el recinto, la presencia de los organismos de seguridad se mantiene firme en la zona para garantizar que la normalidad retome su curso lo antes posible. Para colaborar con la justicia, las autoridades recordaron que se encuentra habilitada la línea 157 para recibir cualquier reporte ciudadano.


