Una familia en el departamento de Casanare atraviesa un prolongado periodo de zozobra debido al acoso sistemático de German Arnovis Chaquea un sujeto que se encuentra privado de la libertad y que presuntamente emite amenazas de muerte desde su lugar de reclusión.
La principal víctima es una mujer de 64 años quien durante cerca de cuatro años ha guardado silencio sobre la situación para evitar que sus hijos se involucren en conflictos con el señalado delincuente. A pesar de encontrarse en la cárcel de la Guafilla el sujeto utiliza múltiples líneas telefónicas y redes sociales para enviar audios y mensajes donde advierte que enviará personas armadas a la vivienda de la mujer para atentar contra su vida.
El historial de intimidación incluye episodios de violencia física y el uso de armas de fuego y cortopunzantes en espacios públicos. Según el relato de los familiares antes de su actual ingreso a prisión el hombre contaba con una medida de detención domiciliaria y portaba un brazalete electrónico de vigilancia.
No obstante, esta restricción no impidió que Chaquea se desplazara por diversos sectores de la ciudad para amedrentar a la familia e incluso participara en hurtos contra trabajadores domiciliarios por los cuales fue capturado y liberado posteriormente en menos de veinticuatro horas.


La búsqueda de justicia por parte de los afectados se ha topado con obstáculos institucionales que incrementan su sensación de vulnerabilidad.
El pasado lunes la mujer acudió a la Fiscalía acompañada de su hijo pero los funcionarios impidieron el ingreso del hombre alegando que la denunciante no presentaba ninguna discapacidad evidente.
Tras una espera de más de cuatro horas la respuesta oficial fue que el organismo no podía recibir la denuncia debido a que el presunto agresor ya se encuentra privado de la libertad sugiriendo como única solución el cambio del número celular de la víctima.
“Cambie de celular para que no la siga llamando”, fue la respuesta que en ese momento dio el funcionario a la adulta mayor, luego de negarse rotundamente a recibir la denuncia, pese al material probatorio presentado.
La familia acudió a los medios de comunicación para presentar su caso a la opinión pública y hacer evidente la gravedad de la situación, luego de lo cual, el mismo director de Fiscalías de Casanare, dispuso de una persona que recibiera la denuncia de la familia y que hiciera seguimiento al proceso, que deberá incluir la solicitud a los encargados de la Cárcel la Guafilla para que ejerzan control estricto sobre este y todos los internos de su institución penitenciaria.
La familia manifiesta una profunda preocupación por la efectividad de los controles internos en el sistema penitenciario y la aparente facilidad con la que el detenido accede a medios de comunicación. Los hijos de la afectada enfatizan que su madre ha perdido la tranquilidad y el sueño mientras el señalado delincuente parece estar al tanto de sus movimientos legales incluso mofándose de sus intentos por denunciarlo ante las autoridades.
