El panorama para el sector arrocero colombiano en 2026 se presenta cargado de desafíos que traspasan las fronteras nacionales. Rafael Hernández Lozano, presidente de Fedearroz, advirtió que el mercado internacional atraviesa un momento de saturación debido a las producciones récord en países asiáticos como India, Tailandia y Vietnam.
Esta abundancia global de grano provoca que, cada vez que potencias como la India deciden abrir sus compuertas de exportación, los precios caigan de forma estrepitosa en todo el mundo.
El dirigente gremial aseguró que Colombia no es ajena a esta realidad. El país también cuenta con inventarios importantes que complican la comercialización del producto nacional frente a la oferta externa que inunda los mercados,.
La estructura de la cosecha interna añade una capa de complejidad al problema debido a su naturaleza estacional. En regiones como Casanare, Meta y Arauca, que concentran el 70% de la producción bajo el sistema de secano, la recolección se agrupa casi totalmente en los meses de agosto y septiembre.

Esta avalancha de grano en un periodo tan corto tiende a deprimir los precios locales de manera inevitable. En años anteriores, el gremio contaba con un mecanismo de defensa conocido como incentivo al almacenamiento. Esta herramienta permitía retirar del mercado hasta 250,000 toneladas de excedentes para proteger el valor del trabajo del agricultor.
Sin embargo, la ausencia actual de este apoyo ha dejado a los productores enfrentando la sobreoferta sin una red de seguridad estatal que equilibre la balanza comercial.


